1 de diciembre de 2014

Bienvenidos a Catcakes

En nuestro local de Madrid, horneamos y decoramos con fondant tartas, cupcakes, galletas  y demás especialidades para vuestras ocasiones especiales. Todo lo realizamos por encargo, ya que son trabajos personalizados.

Además tenemos venta diaria de cupcakes y galletas, para que podáis llevaros algo en el momento si venís a visitarnos.
Nuestros productos están hechos con ingredientes de primera calidad, de forma totalmente artesanal.

Si queréis aprender a decorar con fondant, podéis apuntaros a nuestros talleres. Incluso podemos organizaros un taller el día que vosotros queráis, si sois como mínimo 3 personas.

Horario:
De martes a viernes: 10:30 - 14:30, 16:30 - 19:30
Sábado: 10:30-14:30, 18:00-21:00
Domingo: 11:00-14:30
Lunes: Cerrado

C/ Santo Tomás 2, local 6A (Avenida de Madrid esquina Mallorca)
Villanueva del Pardillo, Madrid
Tel: 918154919
www.catcakes.es

Ruta repostera por Londres

A lo largo de estos años que escribo en el blog creo que no he mencionado que me encanta viajar. Me encantaría dar la vuelta al mundo algún día, pero a menos que me toque la lotería, lo veo complicado.
Llevaba unos cuantos años sin poder viajar y ya tenía mono de maletas y aviones, por lo que al ver un vuelo a Londres por menos de 50€ ida y vuelta no pude dejar de pensar en hacer una escapada.
Hay otros destinos a los que no he ido y me gustaría ir, como a Japón, pero por estos precios, imposible.

Después de buscar un hostal y comprobar todos los gastos, nos decidimos a hacer un viaje de 4 días, entre semana, para poder llegar a trabajar el viernes.
Como siempre, contaba con pocos medios económicos (además tenía que pagarle el viaje a mi hermana), pero entre los vuelos low cost, buses low cost y hostales, nos gastamos tan poco que nuestra madre también se apuntó al viaje junto a su marido. Creo que ha sido la primera vez que han dormido en literas jeje.

Ya había ido antes, la última vez hace casi una década, pero fue cuando aún no estaba metida en el mundo repostero y me limité a visitar los sitios típicos. Bueno, no solo sitios típicos, también hice alguna ruta frikera; convención del Señor de los anillos, visita a Oxford, sitios relacionados con Harry Potter... Recuerdo el primer año que fui, cuando aún las lineas de bajo coste no cobraran por las maletas, que me vine con todo lleno de libros. Aquellos maravillosos años...

No os creáis que este año solo íbamos a comer cupcakes, ni mucho menos. No podía faltar la visita a la Tardis (algo que no vimos en ninguno de los otros viajes), a última hora del último día, corriendo para no perder el bus al aeropuerto. La gente se nos quedaba mirando, porque mientras yo me asomaba por las ventanitas intentando ver el interior, Laura gritaba; ¡Doctooor!
Lo mejor fue tanto trajín para que después Laura perdiera las fotos. He tenido que hacer un cutre montaje con el vídeo de la cámara vieja que me llevé. Algo es algo.

Intentando colarnos en la Tardis
No nos dio tiempo a todo lo que quería hacer, pero es lo que tiene ir con más gente y que el cansancio general no ayudase.
El primer día nos pilló lloviendo y lo pasamos casi entero entre Portobello (donde no vimos mucho por la lluvia) y en Hyde Park, donde Laura alimentó a todas y cada una de las ardillas del ancho parque, con sus barritas de cereales sin gluten. Nos acercamos al parlamento, dónde cruzando el puente casi nos quedamos sin paraguas del viento y lluvia aparecida de la nada.
En el segundo día, después de una obligada visita a Candem, donde compré unas camisetas frikeras, nos fuimos a la zona de Oxford Circus para empezar la ruta del dulce.


Empezamos con Hummingbird Bakery, donde compramos una porción de NY Cheescake y varios cupcakes; red velvet, black bottom, S'moreanne y zanahoria. Estos rondaban las 3.50L, y 4.50L las porciones de tarta. Lo pedimos todo para llevar y justo al lado nos paramos en L'eto Caffe. Una bakery donde también se encuentra alguna cosa salada y dónde tenían todo expuesto en el escaparate. Como para no entrar con la pinta que tenía todo.

L'eto Caffe
A mi no me gusta el café, ni el té, ni las infusiones, soy así de raruna, pero como mi hermana no puede vivir sin 20 cafés diarios, pues aprovechamos para comer de dulce. Nos pedimos una tartaleta de fresas, una especie de semi frio de frutos rojos, y una fudge de chocolate sin gluten.
La fudge de chocolate sabía a chocolate bien negro, como a ella le gusta, por lo que apenas me dejó probarlo. El semi frío estaba acidito y bastante bueno, y la tartaleta tenía una gran montaña de algo entre nata y algo desconocido, con fresas y una base con sabor a almendra amarga, un sabor que no me hace ninguna gracia. Me comí todo el relleno y como los niños chicos fui dejando la base a un lado del plato, que se comieron los demás sin rechistar.
Los precios superaban las 4 libras, unos 5€ cada pastelito. Caro, pero en Londres estas cosas siempre lo son. Así que a pesar de ello, el sitio es muy recomendable. Eso si, si vais al baño necesitareis una linterna o algo, porque tienen una luz que no deja ver nada de nada. Nunca había visto nada parecido. Un baño de lo más raro.

Paramos un ratillo en Covent Garden a comer y nos acercamos a una de las tiendas de Primrose bakery. Era pequeñita y no había nadie. Tampoco tenía mucha variedad, así que nos pedimos para llevar uno de chocolate y un salted caramel, los dos costaban menos de 3L.
Caminando hacia Charing Cross Road nos encontramos con Sweet Couture. Tenían un cupcake sin gluten, por lo que hasta Laura pudo llevarse algo. Compramos un banofee y el sin gluten ChocCheescake. Estos valían 3L cada uno y fue en el único sitio dónde nos los dieron en bolsa de papel, por lo que llegaron un poco espachurrados.

Hummingbird Bakery, Primrose bakery y Sweet Couture
Esa noche nos comimos los cupcakes para cenar. Los probé todos y terminé comiéndome la cheescake ya que el resto no me hacía mucha gracia. Los bizcochos estaban un poco duritos y secos y los que tenían crema de queso a mi me sabían a buttercream, muy muy dulces y se notaba el azúcar al masticar. El de zanahoria tenía demasiada nuez moscada para mi gusto, solo me sabía a eso, por lo que se lo dejé a los demás.
Quizá íbamos con las expectativas muy altas, pero a todos nos dejaron un poco indiferentes. Estaban más o menos buenos, pero nada impresionante. De hecho hubo alguno que ni nos comimos porque no le gustó a nadie.
La cheescake estaba buena, aunque sin cobertura de frutas resultaba un poco sosa y me recordaba más a las tartas de queso empaquetadas que a las artesanales. Creo que estoy ya muy acostumbrada a la que hago yo, que es mucho mas jugosita.

Oxford y Hyde Park
El Tercer día lo pasamos en Oxford, a pesar de estar poco tiempo, no quería dejar de ir, ya que hacía muchos años que no lo visitaba y Tolkien tira mucho. Como el viaje de mi hermana lo pagaba yo, ni rechistó, a pesar de que nos quedábamos sin un día de Londres.
Con Megabus salen los billetes entre 1 y 6 libras, siempre que se compre con tiempo, por lo que no había excusa. Lo malo, como siempre, el madrugón, ya que eran casi dos horas de viaje.
Las veces anteriores había ido en verano, por lo que esta vez pude verlo en su ambiente universitario.
Aprovechamos además para hacer un tour a pie "gratuito", con el que descubrimos cosillas nuevas de la ciudad y sus college.
Entre otros sitios, visitamos la Christ Church, donde algunos reconoceréis lugares relacionados con las películas de Harry Potter, y The Eagle and Child, donde se reunián los Los Inklins, grupo literario al que pertenecían Tolkien y C.S. Lewis.
Junto a la Bodleian Library nos paramos de nuevo en una cafetería donde probamos los famosos scones. Nunca los habíamos comido y nos gustaron bastante. Todo un descubrimiento.

Pensábamos que el último día no nos daría tiempo de ir a la bakery de Peggy Porschen, pero sin darnos cuenta nos vimos al lado de Victoria Station y como está por la zona, fuimos a tomarnos algo. Y menos mal, porque de no haber ido nos habríamos vuelto un poco decepcionadas respecto al tema cupcakes. Aquí pedimos un red velvet, banofee, black forest y una porción de tarta de fresas y champagne. Además tenían muffins sin gluten, por lo que nadie se quedó sin comer algo.
Todos a 3.50L y un poco más la porción de tarta.

Peggy Porschen
Nos sentamos en una de las mesitas que tienen dentro, que a pesar de ser pequeñito, es muy acogedor, aunque demasiado rosa para nosotras, no era estridente y se estaba a gusto.
Aquí todos estaban esponjosos y bastante buenos. Aunque no se muy bien porqué el red velvet tenía buttercream en lugar de crema de queso. Nos pasó con todos los red velvet.
El banofee fue el único que tenía la crema de queso, mucho más suave que el resto, aunque más dulce de lo habitual en una crema de este tipo. El de chocolate estaba muy bueno también.
De lo único que tuvimos pegas es de la tarta. Quizá somos nosotras que no estamos acostumbradas a las tartas tipo victoria sponge, que son más secotas, pero es que además carecía de sabor, tenía poco relleno de fresa (era como una fina capa de mermelada) y no sabía nada a champagne. Y lo digo yo, que noto cualquier tipo de licor a la mínima.
Quizá tenemos gustos muy diferentes a los ingleses y las recetas las hemos ido cambiando un poco a nuestro gusto y ya nos hemos acostumbrado a bizcochos un poco más jugosos y rellenos menos dulces.

No nos dio tiempo a visitar tiendas de material, ni muchos sitios turísticos que tengo apuntados desde el primer viaje como pendientes. Así que seguirán en la lista para la próxima vez. Esperemos que no vuelvan a pasar 10 años. No estaría mal volver para hacer un curso en Squires Kitchen o con Peggy Porschen *^^*

28 de septiembre de 2014

Galletas de yema de huevo y cítricos

Quien me iba a decir cuando abrimos la tienda que no volvería a tener tiempo libre, no solo para  escribir una pequeña entrada, sino para salir, quedar con amigos, ir al cine, leer... A veces se hace duro porque necesitamos tomar aire y desconectar un poco. Pero a pesar de todo nos encanta nuestro trabajo, hacer tartas e ir aprendiendo con cada una de ellas, ver como los clientes repiten para las siguientes celebraciones nos llena de alegría. Algunos son ya como parte de nuestra familia y esto hace que todo el esfuerzo merezca la pena.


Cuando consigo ponerme a escribir una entrada ha pasado un siglo desde la última, pero no quiero abandonar el blog, así que no os marchéis que aquí voy a seguir aunque sea de pascuas a ramos.
Ya me cuesta ir al día con las fotos de las tartas que hacemos, por lo que cuando tenemos libre (un domingo por la tarde o lunes), Laura se va a dormir una mega siesta de las suyas y yo me pongo una peli mientras edito fotos y no me da tiempo de mucho más. Estamos mayores :p


Perdonadme, me lio a escribir y ni os cuento de que va la receta de hoy.
Cuando hice la tarta de fresas con nata me sobraron un montón de yemas, por lo que acudí al buscador para dar con alguna receta con muchas yemas y encontré esta en www.food.com.
Me han encantado, con un saborcito a cítrico de lo más fresco. Algunos han repetido unas cuantas veces y otros se han quedado con las ganas de probarlas porque no he tenido tiempo de hacerlas de nuevo. 


Como este año solo nos hemos podido tomar 5 días libres y los hemos dedicado a descansar, tenemos un mini viaje preparado para Londres. Me toca pagarle a mi hermana su parte, pero como me encanta viajar y hace años que no podemos salir... Esperemos que por el precio que tiene el billete (más barato que hace años cuando nadie conocía easyjet) no nos toque sacar los brazos por las ventanillas para que aquello consiga volar jeje.
Por suerte no somos muy tiquismiquis y estamos acostumbradas a ir a sitios tipo hostelling. Es lo que toca cuando te gusta viajar y no tienes muchos medios económicos.
Iremos a todas las bakerys que podamos, pero también visitaremos lugares frikis, incluido Oxford (Tolkien tira mucho y megabus lo pone fácil), así que me temo que iremos corriendo de un lado a otro para que nos de tiempo a todo.
Nunca hemos ido a Londres por el tema repostero, así que si alguien sabe de sitios chulos, tanto de comer como de material, que nos cuente un poco, que vamos perdidas. ¡Gracias!

Ingredientes

  • 315 gr de harina
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharadita de cremor tártaro
  • 240 gr de mantequilla
  • 300 gr de azúcar
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 1 cucharadita de ralladura de naranja
  • 6 yemas de huevo
Preparación

Precalentamos el horno a 175 º y preparamos las bandejas con papel de horno.

Mezclamos el azúcar con la mantequilla hasta que esté cremosa.
En otro bol, batimos los huevos junto con la vainilla y las ralladuras. Añadimos esta mezcla a la mantequilla con azúcar.

Mezclamos los ingredientes secos en otro recipiente y los agregamos al resto de la masa.
Cuando esté bien incorporado todo hacemos bolitas con la masa, o utilizamos una cuchara de helados, y las aplastamos un poco sobre la bandeja.

En la receta original pone que hay que rebozarlas en azúcar, pero hice la prueba con azúcar y sin azúcar y están mejor sin ella. Siempre podéis hacer la mitad rebozadas y la otra mitad sin rebozar.

Las metemos en el horno durante 10 minutos. Hay que estar un poco pendiente, ya que depende mucho de nuestro horno y un minuto mas o menos puede suponer una gran diferencia. En cuanto veamos que se doran un poquito por los bordes, ya están.

Si las guardáis en una lata duran una semana perfectamente. Después de una semana suelen quedarse más duras, aunque siguen buenas. Depende de la textura que os guste, ya que así se quedan crujientes.

17 de agosto de 2014

Tarta de fresas con nata

Como algunos ya sabéis, soy un poco friki de lo japo y son algunas series de anime las que sigo, entre ellas Fairy Tail.
En ella a uno de los personajes le encantan las tartas y en uno de los capítulos compra 50, una tarta para regalar y el resto para ella.
No me preguntéis porqué me dio el arrebato, pero hacía ya unas semanas que me había dado el antojo de hacer esta tarta, pero claro, en esta época encontrar fresas es casi imposible. Tuve que esperar a dar con ellas para poder hacerla.


Aproveché para probar una receta nueva, buscaba un bizcocho blanco con un sabor más o menos neutro y me decidí a probar esta de I am baker.
Como siempre, le hice algún cambio, ya que prefiero el aceite de girasol a la mantequilla y suprimí el extracto de almendra que no me hace mucha gracia.


El resultado es un bizcocho compacto pero ligero a la vez y muy jugoso. Queda de maravilla con la nata y las fresas, aunque en casa ya me están diciendo que haga otra con melocotones, frutos rojos... Vamos, que les ha encantado. Mi madre casi se come media tarta de una sentada, por poco la tengo que castigar y dejarla sin cenar, porque si nos descuidamos nos deja sin.


No me enrollo más y os dejo con la receta. Suerte que en agosto la gente está de vacaciones y he podido sacar ratillos libres para hacerla. Y lo mejor, tengo otra cosilla que hice con las yemas que me sobraron. Pero tendréis que esperar a la próxima entrada. De todos modos, hasta que encontréis fresas para hacer esta, creo que me da un margen de tiempo más que razonable... jeje.

Ingredientes
  • 285 gr de harina
  • 230 gr de azúcar
  • Una pizca de sal
  • 4 cucharaditas de levadura química
  • 250 ml de leche (semi desnatada)
  • 6 claras de huevos de tamaño grande
  • 2 cucharaditas de vainilla blanca
  • 170 gr de aceite de girasol
  • Fresas (al gusto)
  • Nata para montar
Preparación

Es importante que tengamos las claras y la leche a temperatura ambiente.
Precalentamos el horno a 175 º y preparamos los moldes, los engrasamos un poco y les ponemos en el fondo papel de horno. Yo lo hice en 3 moldes de 15 cm, aunque luego solo utilicé dos para que se pareciera más al dibujo, pero podéis hacerla de tres capas con menos relleno. 

Mezclamos la leche con las claras y la vainilla y batimos hasta que esté bien incorporado.
Ponemos en un bol grande o en el mezclador, la harina con el azúcar, levadura y sal y mezclamos a baja velocidad. Incorporamos el aceite y batimos durante un par de minutos.
Añadimos la mitad de la leche y batimos a velocidad media durante un minuto y procedemos a echarle el resto de la leche, mezclando otro minuto más.

Ponemos la mezcla en los moldes y horneamos durante 25-30 minutos, o hasta que veamos que al pinchar con un palito este sale limpio.

Cuando estén fríos los sacamos del molde y los dejamos sobre una rejilla hasta que se enfríen del todo.

Nivelamos los bizcochos con una lira o un cuchillo de sierra. 
Preparamos las fresas, las lavamos, les quitamos las hojas y las cortamos en trocitos.
Montamos la nata. Recordar que tiene que estar bien fría y tiene que ser de más de 35% de materia grasa para que monte bien.
Yo en esta ocasión he utilizado nata Vegetop, que es una nata vegetal que aguanta firme y de entre las que he probado es la que mejor sabe, sin azúcar añadido, por lo que se la pones al gusto, como a la nata de toda la vida.


Ponemos una capa de nata con una manga pastelera y la cubrimos de fresas, tantas como queráis. En esta no le puse muchas porque estaba intentando hacerla lo más parecida posible al dibujo, pero no escatiméis, que cuantas más tenga mejor. A la próxima le pienso poner muchas más, ¡¡muchas, muchas más!! *^^*

13 de junio de 2014

Mundial de Brasil 2014

Esta entrada va a ser cortita, pero no quiero que nadie se pierda el sorteo especial de la Guía del Ocio, en el que se pueden conseguir 6 cupcakes personalizados del mundial de Brasil 2014.

Para participar tenéis que ir a la web de la Guía del Ocio y leer atentamente las instrucciones. Tenéis hasta las 12:00 del 25 de junio, así que no os lo perdáis.
Eso si, tened en cuenta que el ganador tendrá que recoger sus cupcakes en Madrid o en nuestra tienda, que está en Villanueva del Pardillo.


Aunque estoy un poco desaparecida en el Blog, intento ir subiendo las fotos de los trabajos que hacemos en la página del facebook. No consigo encontrar tiempo, ya que apenas libramos algún día suelto en todo el mes y lo aprovecho para subir fotos. Si a alguien le sobran horas en el día, que me las venda, por favor, que no doy a basto.
Siento teneros tan abandonados y gracias por seguir ahí.

5 de abril de 2014

Chocolate chip cookies

No se si alguna vez he contado como empecé con esta obsesión por la repostería, pero fue precisamente por las cookies. Hace ya muchos años, en Nueva York, probé una cookie gigante que compré en la Gran Central Station. Aún tengo la imagen de esa super cookie en mi mente, nunca había probado nada igual.
Cuando empecé a hornear, buscando recetas por Internet, empecé con las cookies. No recuerdo cuantas recetas probé pero desistí tras unos cuantos intentos. Y entonces me puse a buscar recetas de tartas, con las que tuve más suerte y me olvidé de las cookies...


Hasta ahora. Aunque no he encontrado una cookie tan perfecta como aquella que probé (quizá ya la tenga mitificada en mis recuerdos), he probado y modificado unas cuantas recetas hasta conseguir esta cookie crujiente y blandita al mismo tiempo, que me encanta.
Cada vez que las hago se llena la cocina de un olor que ni os imagináis. No puedo evitar comerme una cuando aún ni se han enfriado. Por supuesto es para ver si pasan el control de calidad, no quiero que la gente se coma cualquier cosa, je je. Están riquísimas.

Lo complicado de estas galletas es el tiempo de horneado. Hay que tener mucho cuidado, ya que si nos pasamos se queda totalmente dura y si nos quedamos cortos se queda demasiado blanda.
Pero salgan como salgan, duras o blandas, ¡no las tiréis! están buenísimas igualmente. Si no que os lo digan mis compis cuando les llevo las que se me han pasado en el horno. No dejan ni las migas.


Seguramente tengáis que hacer algunas pruebas de tiempo hasta conseguir que sean crujientes en los bordes y blanditas en el centro. Pero no desesperéis, es pillarle el punto a vuestro horno.


Ingredientes

  • 250 gr de harina
  • 1/2  cucharadita de bicarbonato
  • Una pizca de sal
  • 170 gr de mantequilla derretida
  • 100 gr de azúcar
  • 220 gr de azúcar moreno
  • 1 cucharada de vainilla
  • Un huevo y una yema
  • 250 gr de pepitas de chocolate
Preparación

Precalentamos el horno a 170 º y preparamos las bandejas con papel de horno.
Tamizamos la harina con el bicarbonato y la sal y reservamos.

En un bol mezclamos la mantequilla derretida, el azúcar moreno y la normal hasta que esté bien integrado y haya aclarado un poco. Incorporamos la vainilla, el huevo y la yema y seguimos mezclando hasta que tenga una textura cremosa. Añadimos la harina ya tamizada y mezclamos, sin sobre batir.
Por último le ponemos las pepitas de chocolate y las mezclamos bien con una espátula. Con una cuchara de helado (de las que se utilizan para hacer bolas de helado), vamos haciendo bolas con la masa y las colocamos en la bandeja con una buena separación entre ellas. Yo pongo solo 4 por bandeja, ya que se expanden mucho.

Las metemos en el horno durante 15-17 minutos. Hay que estar muy pendiente sobre todo la primera vez que las hagamos, ya que un minuto puede suponer que la textura cambie totalmente. Cuando veamos que los bordes se doran, ya las podemos sacar. Las dejamos enfriar sobre la bandeja y las pasamos a una rejilla para que se enfríen totalmente. Pero cuidado, no las pongáis en la rejilla antes de tiempo, que siguen blanditas y se pueden romper.
Con esta receta os saldrán unas 16 cookies bien hermosas.

Últimamente no tengo ni un día libre (literalmente), pero intentaré seguir poniendo recetas ricas como estas. Aunque tarde casi un mes en terminar la entrada, como me ha pasado con esta. Espero que la espera haya merecido la pena y os gusten tanto como a mi.

Por si no nos seguís en facebook, del 25 al 27 de abril estaremos en Expotarta, en Madrid.
Además dentro de poco ¡¡celebraremos nuestro primer año como tienda!! A ver si tenemos tiempo de organizar algo ^^

1 de enero de 2014

Cupcakes de chocolate blanco

¡Feliz año nuevo 2014!
Qué tal el primer día del año, ¿mucha resaca? jeje. Yo por mi parte, como no bebo, no sufro esas consecuencias, aunque sí tengo sueño, ya que me voy haciendo mayor y no duermo lo que me gustaría poder dormir. Pero bueno, así tengo más tiempo para hacer cosas, escribir esta entrada en el blog y seguir trabajando en la página web, que espero tenerla online en breve.


Nosotras empezaremos el año haciendo roscones de reyes. Me parece que este año comeremos unos cuantos, porque además tenemos un horno nuevo que hay que probar y habrá que catarlo antes, buf, que pena me da, jeje.
Si no sabéis dónde comprar vuestro roscón, apuntarnos como una opción. No solo los hacemos artesanalmente, los hacemos el mismo día de la recogida para que esté recién hecho.


Esta vez os traigo una receta de cupcakes de chocolate blanco. Si te gusta este tipo de chocolate no dudes en probarlo, porque está buenísimo. Además cambia mucho si se combina con otras cremas que no sean del mismo chocolate, que no os de miedo mezclar sabores, está buenísimo con ganache de chocolate, limón o fresa.


Este verano hicimos una pruebas para una tarta nupcial, y tras unas modificaciones a la receta que encontré en el libro de Peggy Porschen, este fue el resultado.


Ingredientes

Bizcocho
  • 170 ml de leche
  • 215 gr harina (tamizada)
  • 225 gr azúcar (separamos 85 gr)
  • 60 gr de azúcar moreno
  • 105 gr de mantequilla
  • 2 huevos
  • 125 gr de chocolate blanco
  • 1 cucharadita de levadura
  • Una pizca de sal
Buttercream de chocolate blanco
  • 250 gr de azúcar glas (cing sugar)
  • 250 gr de mantequilla
  • 100 gr de chocolate blanco
Preparación

Calentamos el horno a 160º.
En un cazo ponemos a calentar el chocolate, leche, azúcar moreno y 85 gr de azúcar normal. Tenemos que remover continuamente con una espátula hasta que todos los ingredientes estén totalmente disueltos e integrados.
Batimos la mantequilla con el resto del azúcar hasta que obtengamos una mezcla más blanca y cremosa. Añadimos los huevos previamente batidos y mezclamos hasta que se incorporen bien.
Si no lo hemos hecho antes, tamizamos la harina y le añadimos la levadura y la sal y lo incorporamos a la mezcla de mantequilla y azúcar poco a poco a velocidad lenta.
Por último incorporamos la mezcla de chocolate derretido con la leche, sin prisa pero sin pausa.

Llenamos las cápsulas 2/3 y horneamos durante 20 minutos o hasta que veamos que la superficie se dora. Para asegurarnos que están hechos, como siempre, pinchamos con un palito y si sale limpio es que está listo.

La buttercream podemos hacerla mientras se enfrían los cupcakes. Derretimos el chocolate blanco y dejamos templar antes de añadírselo a la buttercream. Batimos la mantequilla con el azúcar glas hasta que blanquee y cambie de textura a una mucho más cremosa. Por último añadimos el chocolate, asegurándonos de que no está caliente, y batimos hasta que se incorpore totalmente.

25 de diciembre de 2013

Torta negra o tarta de Navidad Colombiana

En mi casa, desde que recuerdo, siempre se hace por Navidad esta tarta Colombiana. Es la típica de las bodas allí y no se porqué motivo mi madre se la trajo y la convirtió en algo navideño.
El caso es que solo la hacemos en esta época, en cantidades ingentes, todo sea dicho.
No os puedo decir a que sabe, porque tiene tantos ingredientes que seguramente nunca hayáis probado nada igual. La gente suele quedarse con la boca abierta cuando te pregunta que lleva.


Hay una tradición muy curiosa con esta tarta y es que se guarda el primer piso de la tarta de boda para comerla en el primer aniversario. Si, habéis leído bien, se come un año después de haberse hecho. No queráis saber que lleva... Noooo, es broma, por supuesto, no lleva nada malo, aunque si que es poco recomendable para niños y poco amantes del alcohol, como servidora.


Aunque las fotos que os pongo son de cupcakes, siempre la hacemos en tarta, en moldes desechables, ya que la hacemos para repartir entre amigos y familia. A veces nos toca volver a hacerla después de haber repartido unas 15. Es un poco parte de la locura navideña que posee a mi madre todos los diciembres.


He curioseado un poco por Internet y no he encontrado ninguna receta igual, así que no se si es que en la familia de mi madre la hacían distinta al resto o es de una zona en concreto de Colombia.
El caso es que le he tenido que pedir a mi madre que me leyera la receta, porque la tiene apuntada en unos pequeños papelitos, amarillos de los años que tienen, dentro de un  viejo recetario (que se cae a trozos) del que no entiendo ni palabra.


Este año aún no hemos tenido tiempo de hacerla. Mi madre aún está convaleciente de la operación de rodilla y mi hermana y yo no salimos de la tienda. Estas últimas semanas han sido una locura, tanto que no hemos tenido ni tiempo de ir de compras navideñas. Lo cual no sería tan grave si no fuera porque en casa no celebramos reyes, sino Navidad ^^'
Si alguien se encuentra por ahí unos renos perdidos, que les mande a nuestra casa, o en su defecto a la tienda, para que al menos les podamos regañar por haberse olvidado de nosotras. Vamos a tener que plantearnos escribir una carta a los reyes magos este año, a ver si hay más suerte.
¡Feliz Navidad!


Ingredientes

  • 125 gr de margarina
  •  250 gr de azúcar
  •  250 gr de harina
  •  4 huevos grandes
  • 1 + 1/2  cucharaditaa de levadura
  • 1/4 cucharadita (una pizca) de bicarbonato
  • 150 gr de coco rallado
  • 150 gr de pasas
  • 150 gr de frutas escarchadas picaditas (si os gustan)
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 cucharada de vainilla
  • 6 cuadritos de chocolate valor para repostería derretido con un poquito de leche
  • 100 ml de caramelo liquido (al gusto)
  • 1 + 1/2 cucharaditas de nescafé disueltas en una pizca de agua
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1 pizca de clavos en polvo (no lo ponemos en casa)
  • Zumo de 1 naranja
  • Vino moscatel dulce (al gusto)
Preparación

Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que obtengamos una crema esponjosa, a continuación añadimos los huevos y la harina intercalándolos.
Añadimos las especias, el bicarbonato y la levadura.
A continuación podemos añadir todo en el orden que se quiera (menos el vino). Vamos mezclando con cada ingrediente que vayamos poniendo.
Nosotras no le ponemos las frutas escarchadas, así que esto es totalmente opcional, igual que las pasas.

Engrasamos el molde con margarina y harina y horneamos a 200º durante unos 35 minutos, comprobando con un palito si está hecha, si sale manchado la dejamos un poco más en el horno.
Nada más sacarla del horno la regamos bien de vino, con cuidado de distribuir bien por toda la tarta, como mínimo medio vaso.
Dejamos enfriar 10 minutos y cubrimos con papel film la tarta y con la mano la aplastamos para que quede más compacta.
Cuando se enfríe se tapa con papel de aluminio para conservarla.
Lo ideal es no comerla hasta que hayan pasado dos días, para que no esté excesivamente borracha.
Si queréis que os dure meses, hay que ponerle un poco de vino dos veces al mes. También podéis cubrirla con fondant, ya que tradicionalmente se hace en bodas y es como se prepara. Así os aseguráis de que os dure meses y meses.

Como a mi tanto vino no me gusta, siempre reservamos una para mi con poquito alcohol. Así dura menos ya que su conservación no es la misma, pero es otra opción para poder disfrutar de esta tarta.

25 de noviembre de 2013

Cupcakes de anís Chinchón

Hace un tiempo recibimos un email de Anís Chinchón proponiéndonos colaborar con nosotras. Lo que no esperábamos era recibir un paquete enorme con varias cosas, entre ellas la botella de Anís Chinchón.
Entre los regalos hay uno que utilizaré más que ninguno; las manoplas. Me vienen genial, porque no aguanto nada de calor, al contrario que mi hermana, que es de la sangre del dragón, yo sin guantes no me acerco al horno.


Nos ha costado encontrar tiempo para realizar esta receta, pero quería hacerla en condiciones y tras unas pruebas dimos con una receta esponjosa y rica rica, con un saborcito que recuerda a los bollos y rosquillas de anís.
Como sabéis yo soy poco de bebidas alcohólicas, pero en casa les han encantado estos cupcakes de anís, en las dos versiones de frosting.
Como hice varias pruebas, aproveché para hacer distintas cremas, una con crema de queso y anís, y otra con chocolate especiado, que realizó mi hermana, para que formara parte del cupcake del día en el local.





Ingredientes

Bizcocho
  • 250 gr de harina
  • 220 gr de azúcar
  • 180 ml de aceite de girasol
  • 160 ml de leche
  • 80 ml de anís Chinchón
  • 1 + 1/2 cucharadita de levadura
  • 2 huevos
Crema de anís
  • 150 gr de azúcar glas (icing sugar)
  • 80 gr de mantequilla
  • 1/4 cucharadita de vainilla
  • 200 gr de queso de untar
  • 1 cucharada de anís Chinchón

Ganache de chocolate especiado
  • 150 gr se chocolate del 50%
  • 150 gr de nata
  • dos cucharadas de anís Chinchón
  • 1/4 cucharadita de nuez moscada
  • 1 cucharadita de canela

Preparación

Calentamos el horno a 170 y preparamos las cápsulas de cupcakes en la bandeja.
Tamizamos la harina con la levadura y reservamos.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que aclare. Añadimos el aceite y cuando esté bien mezclado incorporamos el anís Chinchón.
Añadimos la harina con levadura, intercalándola con la leche, a velocidad baja, sin sobre batir. Cuando esté incorporado llenamos las cápsulas no más de 2/3 y horneamos durante 20 minutos.

Podemos ponerles un poco de almíbar antes de poner las cremas. Con esto le daremos un poco más de sabor y haremos un cupcake un poco más tipo borrachito.
Para ello, calentamos 50ml de agua con 50 gr de azúcar, hasta que se disuelva el azúcar. Le añadimos una cucharadita de anís a la mezcla. Pinchamos los cupcakes con un palillo, lo que permitirá que el almíbar penetre bien en el bizcocho. Pincelamos el almíbar con cuidado de no pasarnos, cuando el cupcake está aún caliente.

Para realizar la crema de anís, batimos la mantequilla (a temperatura ambiente) con el azúcar. Cuando la mezcla esté esponjosa y haya aclarado, incorporamos la vainilla y mezclamos bien. Al final añadimos el queso, recién sacado de la nevera, tiene que estar frío. Batimos durante unos minutos y añadimos el anís.
El anís Chinchón se puede añadir al gusto, aunque si os pasáis puede que la crema quede demasiado líquida, así que tener cuidado.

Para el ganache, calentamos la nata y añadimos el chocolate, removemos para que se derrita todo y cuando ya esté bien integrado, añadimos el anís, canela y nuez moscada.
Cuando esté frío, montamos con una batidora de varillas y decoramos inmediatamente. El ganache hay que utilizarlo inmediatamente una vez se monta, ya que se va endureciendo.

Espero que os guste mucho esta receta. En casa ya ha caído unas cuantas veces y las que quedan...

19 de noviembre de 2013

Sorteo 4000 seguidores

¡¡¡¡¡Resultado del sorteo!!!!!!
Como la vez anterior, sacamos el ganador/a por el número de la ONCE ganador de ayer domingo. Como es el 1 2 0 4 5 y no tenemos esas dos cifras, nos vamos a la última cifra. La ganadora es la que tiene el comentario número 5 en el blog ;-)
¡¡¡¡¡Enhorabuena!!!!!


Si, ya lo se, esta entrada debería ser de una receta. De hecho está hecha, aunque con fotos de baja calidad por problemas técnicos. Han sido una semanas difíciles tecnológicamente hablando. El portátil ha decidido empezar a morirse poco a poco y la cámara sufrió un traspiés que pude arreglar con un poco de cinta aislante.
La próxima será una receta, lo prometo, aunque sea con las fotos del móvil. Pero esta entrada espero que también os guste, ya que queremos sortear un taller entre todos los seguidores.

¡¡Quien me iba a decir a mi hace un año que llegaríamos a superar los 4.000!! Muchas gracias a todos por estar ahí, comentar en el facebook y en el blog.
Nos encanta poder trabajar en algo que hace feliz a la gente y recibir vuestros mensajes con las anécdotas de las celebraciones con las tartas que os hacemos. Muchas gracias por confiar en nosotras.


Para participar:
- Haz clic en "me gusta" en la página de Facebook de Catcakes.
Si entras con una página, en lugar de una cuenta personal, recuerda ponerlo en el comentario para que pueda encontrarte ;-)

- Comparte el enlace del sorteo en tu muro de facebook.
Haz clic aquí para ir a la foto, al pie de esta verás el enlace donde pone "compartir". Recuerda hacerlo de forma pública para que pueda verlo ;-)
- Deja un comentario en esta entrada del blog, con tu nombre y un correo electrónico dónde pueda localizarte en caso de salir premiado/a.

IMPORTANTE: No olvides poner tu nombre, y si no es el mismo que en facebook, indica cómo puedo encontrarte ahí para poder comprobarlo en caso de ser ganador/a. No quiero que el que salga seleccionado se quede sin su premio por eso ;-)

Si queréis haceros seguidores en el blog, me encantaría teneros por aquí, pero no es requisito para participar.

El sorteo se realizará el domingo 8 de diciembre. El ganador elegirá uno de nuestros talleres, que podrá ser cualquier día de nuestro calendario, en un plazo de 6 meses.
Que la suerte os acompañe.

Nota: Si no veis vuestro mensaje es porque la página está llena. Hay que hacer clic en el texto de "cargar mas...", que está justo debajo del espacio donde se escribe.




Os estaréis preguntando qué hace aquí una tarta de Halloween, cuando ya deberíamos estar preparándonos para Navidad. Me siento un poco Jack en Pesadilla antes de Navidad, pero me niego a que Halloween dure solo unos días y Navidad dos meses... No, no os preocupéis, no voy a llenar la tienda de calaveras en Navidad, jeje, el motivo para ponerla tan tarde es otro.

Esta tarta la hicimos justo el día de Halloween. Estuvimos con ella rondando por el taller unas cuantas semanas, junto a otras dos que aún están a medias.
La feria y la operación de rodilla de nuestra madre nos hizo posponer estas cosas menos importantes para poder sacar adelante los talleres y encargos. Pero como no queríamos dejarla para el año siguiente, fuimos el día de fiesta a terminarla. Ya era cabezonería más que otra cosa. Por eso os la pongo ahora en el blog, que aunque es de exposición, nunca se sabe que puede pasar en un año, que el fondant es muy temperamental y tiene vida propia.

30 de octubre de 2013

Ya está aquí Halloween

Los que me leéis de hace tiempo, ya sabéis que me encanta Halloween. Me gusta todo el tema de los disfraces, los cosplay y demás, por lo que esta época es perfecta para dar rienda suelta a esta afición sin que te miren raro por la calle.
Este año quería haber decorado a lo grande el local, pero entre la operación de nuestra madre y la preparación de la feria a última hora, no nos ha dado tiempo a mucho. Hasta mi hermana dice que me he quedado corta, con lo poco que le gustan a ella estas decoraciones excesivas, pero no he tenido ni tiempo de ir a buscar material. El año que viene me desquitaré a lo grande, ya veréis.


Lo que si tenemos preparado es un descuento del 50% el 31 de octubre para todos los que se acerquen disfrazados a por el cupcake del día. Tendremos varias recetas preparadas para que nadie se quede sin el suyo.
También tendremos galletitas de Halloween sin decorar y aunque las decoradas son siempre por encargo, tendremos algunas de Jack como estas de la foto.
¡Os esperamos el día de Halloween, con nuestros disfraces puestos!


Estábamos preparando una tarta de exposición que pensábamos llevar a la feria, pero no ha habido forma de sacar tiempo. Quizá la podamos terminar mañana mientras damos los últimos toques a los cupcakes del día. Más vale tarde que nunca. Como es de exposición, la empaquetaremos bien para el año que viene, a ver si sobrevive un año entero.
Con un poco de suerte la terminamos para mostrarla en la noche de Halloween.

La feria fue una locura. Pensábamos que tendríamos un stand con vitrina y demás, pero por problemas de fuerza mayor no pudieron montárnoslo y nos tuvimos que apañar con unas mesas que rescatamos por casa la noche antes. No quedó tan bonito como esperábamos, pero fue una experiencia genial igualmente.
Fueron todo prisas y sobrevivimos con 3 horas de sueño diarias, ya que no dábamos a basto vendiendo y horneando cupcakes.
Como siempre trabajamos por encargo y nuestra producción es pequeña, no podíamos imaginar que la demanda fuese tan grande. El sábado y el domingo no llegaron ni a la 1 de la tarde y eso que estuvimos horneando hasta las 3 de la mañana.
Nos alegramos muchísimo de que gustase tanto nuestro trabajo, el interés por los talleres y todos los ánimos que nos dabais los que os pasasteis por allí nos alegraron el día. Muchísimas gracias a todos y a la organización de la feria por ofrecernos esta oportunidad.
Los talleres que dimos fueron geniales con unos alumnos estupendos. Hay que ver lo bien que se les dio la manga pastelera, les salió la rosa a la primera a todos, lo nunca visto. Les quedaron unos cupcakes estupendos.


No pudimos ver la feria, ni hacer fotos de nada, pero al menos pudimos saludar a algunas compañeras que estaban por allí y admirar sus stands, eso sí, a la velocidad del rayo, pero era mejor que nada.
Para la próxima nos buscaremos ayudantes que nos permitan darnos una vueltecita, porque esto no puede ser. Nos hemos quedado con las ganas de marujear con los compis, la próxima vez será...

7 de octubre de 2013

¡Nos vamos de feria! A Madrid Fashion Cake

El fin de semana del 11 al 13 de octubre, se celebra la feria de repostería creativa Madrid Fashion Cake en el IFEMA, donde participaremos como expositoras e impartiremos dos talleres; de galletas y cupcakes de Halloween. Ya os podéis apuntar en la web de la feria, no os los perdáis que lo vamos a pasar genial ^^


Además llevaremos cupcakes para que todos podáis probarlos, al mismo precio de los cupcakes del día que solemos tener en nuestro local. No faltarán los de chocolate extremo, con sus diversas versiones de ganache, fresa y naranja, los de vainilla, red velvet, zanahoria y limón. Me da que estaremos con unas ojeras hasta el suelo para poder hornear todo lo que queremos llevar, pero no queremos que nadie se quede sin el suyo.

Es una feria abierta a todo el mundo, no solo a profesionales. Habrá demostraciones y charlas gratuitas, incluso un espacio para emprendedores.
Os dejo el enlace de la feria para que podáis ver todos los cursos y talleres que habrá.

https://scontent-a.xx.fbcdn.net/hphotos-ash3/1374265_428101017302080_41156488_n.jpg 

Si no morimos en la feria, la próxima entrada será una receta para paladares adultos, o no. Vamos a preparar unos cupcakes de Anís. Mirad que paquete nos mandaron desde Anís Chinchón, no esperábamos semejante despliegue y nos encantó todo. Esas manoplas me vendrán de perlas, porque nunca lo he dicho, pero cuando me acerco al fuego parezco un bombero, más no me puedo cubrir, toda precaución es poca.
Mi madre ya está deseando probarlos y como hoy la han operado y estará unos días hospitalizada, habrá que darle caprichitos.


16 de septiembre de 2013

Brownies

Madre mía el tiempo que hace de la última entrada en el blog. Mil perdones, pero desde que inauguramos no consigo sacar ni un día libre.
Como sabéis, abrimos de martes a domingo, por lo que tengo solo el domingo por la tarde para editar las fotos de la semana y el lunes aprovechamos para comprar suministros. Con el horario partido del verano se hacía un poco difícil, pero como ya hemos vuelto al horario habitual, espero no haceros esperar tanto la próxima vez.

Este año las mini vacaciones no han sido de relax, ya que nos hemos ido al norte, entre Galicia y Asturias. Todo el día viendo sitios nuevos y playas estupendas. Esta vez he desconectado totalmente, ni portátil, ni horno. Aunque creo que he regresado más cansada aún por el trajín con el coche de un lado a otro.


No sabíamos que por el norte había tanto maíz. Mi hermana nos volvió locos a todos y al final cada vez que pasábamos por un maizal decíamos al unísono; ¡maíz!. Como el cuervo de Juego de Tronos.

Hasta me he dado mis caminatas de horas, con la vida tan sedentaria que llevo normalmente... pero me encanta caminar por el monte, encima ahí podía ir recogiendo moras que luego se comían mi madre y hermana.



Con el motivo de dos bodas al regresar de las vacaciones y una de ellas con mesa dulce incluida, hemos probado algunas nuevas recetas para ver cual era la mejor. Bueno, menos Laura, mi hermana, que como no puede comer nada con gluten se limitaba a olisquear desde la distancia, la pobre.
Probamos varias recetas de brownie, y hoy os traigo la mejor de todas. Del libro de Primrose Bakery, con alguna modificación.  Y le he quitado el café instantáneo, que no me gusta nada de nada.

Aproveché para hacerle las fotitos con la decoración que tendrían para la mesa dulce de la boda. Aunque he de deciros que nosotras no montamos la mesa, de eso se encargó la novia, nosotras solo le facilitamos algunas cosillas dulces.
Seguro que le quedó estupenda y estamos deseando ver fotos de cómo le quedó todo colocadito.


Ingredientes
  • 285 gr de chocolate negro (70% de cacao) en trocitos
  • 115 gr de mantequilla sin sal
  • 450 gr de azúcar moreno
  • Una pizca de sal
  • 6 huevos grandes
  • Una cucharada de extracto de vainilla
  • 160 gr de harina
  • 1 cucharada de levadura
 Preparación

Calentamos el horno a 150º y preparamos un molde rectangular, lo engrasamos un poco con mantequilla y le ponemos papel de horno.
Calentamos el chocolate y la mantequilla al baño maría o en el microondas. Yo prefiero hacerlo en el micro, pero hay que tener cuidado de no quemarlo, hay que hacerlo en cortos intervalos de tiempo.
Lo dejamos enfriar mientras preparamos el resto.

Batimos los huevos con la vainilla y añadimos el azúcar, hasta que esté bien integrado. Añadimos la mezcla de chocolate y mantequilla y cuando esté bien incorporado añadimos la harina, con la levadura y la sal, mezclandolo con una espátula.

Llenamos el molde 2/3 aproximadamente y lo extendemos bien alisándolo con la espátula. Le damos unos golpecitos en la encimera para que se quiten las burbujas de aire y lo metemos al horno.
Lo horneamos durante 35-40 minutos. Hay que tener cuidado de no pasarse de tiempo, ya que se quedarían secos y deberían quedar crujientes por fuera y húmedos y tiernos por dentro.
Si pinchamos con un palito saldrá un poco manchado, pero no líquido.
Lo dejamos enfriar en el molde, dónde se seguirá haciendo un poco más.

Se puede adornar con un poco de chocolate, o azúcar glas y acompañarlo de helado de vainilla. En casa es como más nos gusta comerlo.

También podemos añadirle nueces o chips de chocolate, justo antes de meterlo en el horno. Esto como siempre es a gusto del consumidor.


Para terminar os dejo las fotitos de las dos bodas de este fin de semana. La del lazo era para la mesa dulce, acompañada por brownies, cakepops, mini cupcakes y cupcakes. La otra era para una boda íntima con un toque de los que nos gustan a nosotras, unas figuritas de Star Wars.

3 de agosto de 2013

Cupcakes de limón extremo

Los que me seguís hace tiempo, sobre todo por el facebook, sabréis que mis sabores favoritos son el chocolate y el limón.
Pues bien, ya encontré hace tiempo mi receta favorita de chocolate, pero no había dado con la de limón, y he probado muchísimas, de los libros más famosos, recetas de Internet... y nada, no daba con una que me supiese a limón limón, que fuese esponjosa y deliciosa. Pero por fin llegó el día y ya tengo mi cupcake de limón perfecto.


Esta receta se la debo a una compi del trabajo. En su cumpleaños trajo bizcochos caseros (hechos por su hermana, no por ella, que tiene delito) y entre ellos estaba este de limón.
Ni os digo lo que pasó cuando lo probé. Supongo que os lo podéis imaginar, la acosé de mala manera para que me diera la receta.
Lo malo es que faltaba el ingrediente secreto, un saborizante de limón que le habían traído del extranjero. Por suerte a mi también me habían traído uno que funcionó a la perfección y que espero encontrar aquí, ya que es la única marca que se suele encontrar por los supermercados, Dr Oetker.


Aún tengo que hacerle perrerías y cambiarle alguna cosa para que suba más en las tartas, ya que no sube mucho y llena demasiado de lo apretadita que es la condenada, pero está tan buena que me da hasta miedo cambiarle algo y estropearla.
En cupcakes queda perfecta, super jugosa y esponjosa, con un punto ácido perfecto para los que disfrutamos del sabor a limón.



Ingredientes

Bizcocho
  • 1 yogur natural
  • 200 gr harina
  • 230 gr azúcar
  • 125 ml aceite de girasol
  • 15 gr levadura (un sobre)
  • 3 huevos
  • Ralladura de 3 limones
  • Zumo de 2 limones
  • un par de gotitas de aroma de limón (opcional)
Buttercream de lima
  • 300 gr de azúcar glas (cing sugar)
  • 250 gr de mantequilla
  • 2 cucharitas de pasta de lima (home chef)
  • 1 cucharadita de lemon curd
Preparación

Calentamos el horno a 175º y preparamos las cápsulas en la bandeja de cupcakes.
Tamizamos la harina y la levadura.
Batimos los huevos con el azúcar e incorporamos la ralladura de limón el yogur y el aceite. Cuando esté bien integrado añadimos la harina poco a poco mezclando bien y por último el zumo y el aroma.
No sube mucho, así que podemos rellenar las cápsulas sin miedo, pero sin pasarse tampoco, no sea que se desborden.
Horneamos durante 20 minutos o hasta que veamos que al pinchar con un palito este sale limpio.

La buttercream es la que utilizamos siempre, la mantequilla a temperatura ambiente la batimos con el azúcar glas y cuando aclare y se ponga cremosa le añadimos el saborizante, en este caso 2 cucharaditas de pasta de lima y para intensificar el sabor, una cucharadita de lemon curd.
Esta vez utilicé lemon curd preparado, pero podéis ver la receta aquí.
Decoramos como más nos guste y si lo acompañamos de una limonada o un granizado, ya rematamos. Quizá es porque yo no soy de café ni té, pero no se me ocurre nada mejor para el verano que algo fresquito para acompañar un cupcake.




Estos días hemos estado muy liadas y los que nos seguís por facebook ya sabréis que hemos hecho una tarta de boda de R2D2, entre otras.
El año pasado se la hice a mi hermana por su cumple, justo en esta misma fecha, un poco más pequeñita, y os conté un poco el paso a paso en una entrada de este blog.
Esta vez lo hicimos más alto, y con ayuda de mi hermana, que el año pasado me comí yo sola los calores de julio. Eso sí, como la vez anterior, todo de tarta, no hay RKT ni porexpán por ninguna parte.
El cuerpo lo componen 3 tartas diferentes; vainilla, limón y red velvet en el cuerpo. Chocolate extremo en la cabeza y fresa en las patas.
Nos alegró saber que les encantó y que la boda fue estupenda. Muchas gracias por confiar en nosotras para una ocasión tan especial.


Además nos encargaron esta tarta para el cumple de sus mellizos.
Me encanta la película de animación Mi vecino Totoro y llevaba un tiempo queriendo hacer una tarta de esta temática, así que me encantó poder realizarla.
La tarta era de naranja con chocolate y la cabeza y las patas tipo cakepop, es decir, tarta desmigada mezclada con chocolate y cubierta con fondant.

No cerramos en verano (solo la última semana de agosto), por lo que podéis seguir haciendo vuestros encargos de tartas, cupcakes y galletas.
Y si como nosotras no podéis salir de vacaciones, es la ocasión perfecta para hacer algún taller de decoración con fondant, tenemos aire acondicionado, por lo que estaremos fresquitos, y pasaremos un rato agradable aprendiendo cosas nuevas. ¡Aquí os esperamos!