13 de septiembre de 2012

Tarta de manzana sin huevo

Ahora mismo escribo desde la playa, con la brisa y el sonido del mar de fondo. Sería perfecto si no hiciera fresquito (si me pongo en la sombra me quedo tiesa), pero es lo que tiene irse en estas fechas.
Me ha dado problemas la tarjeta de Internet prepago que me compré para las vacaciones, pero al final lo he conseguido y he podido terminar esta entradita. Ya pensaba que no podría entrar al blog hasta mi regreso.
Esta es una de esas recetas que hacía mi hermana hace años. Un día se le olvidó ponerle los huevos y a todos nos encantó el sabor, mucho más jugosa que la receta original que incluía 3 huevos. Desde entonces la hemos hecho siempre así.

 

Lo único malo es que es más complicada de servir, ya que hay que cortar desde el recipiente, con cuidado de que no se desmorone entera.
Intenté hace cupcakes con esta receta y no quedó nada bien, ya que se pega a las cápsulas, es demasiado jugosa. Pero para hacerla en moldes de los largos, es perfecta.


Por su jugosidad, dura varios días en perfectas condiciones, así que fue la elegida para llevar a la playa. Se hornea en moldes desechables y lista para viajar.
Sobre todo quería hacer la versión celiaca para mi hermana, así tendría un desayuno rico para variar, que verla comer ese pan de molde rancio que venden sin gluten da una penita...
 


Ingredientes

  • 1 yogur de limón o natural
  • 1 medida de yogur de aceite de oliva
  • 2 medidas de azúcar
  • 3 medidas de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • Ralladura de 1 limón
  • 4 manzanas (granny smith)
Preparación

Precalentar el horno a 180º y preparar un molde alargado con papel de horno o uno desechable.
Pelamos 4 manzanas, les quitamos el corazón y las partimos en trocitos. No tienen que ser muy pequeños.
En un bol grande ponemos el yogur.
El mismo envase del yogur lo utilizaremos para hacer las medidas del resto de ingredientes. Llenamos de aceite de oliva y añadimos al yogur.
Llenamos dos veces de azúcar y tres veces de harina.
Añadimos una cucharadita de levadura y la ralladura de 1 limón.
Mezclamos todo bien con una cuchara hasta que esté bien incorporado.
Añadimos los trozos de manzana y removemos bien. Tiene que verse mucho más la manzana que la masa, así que no os preocupéis si parece que tiene poca masa, es normal.

Hornear durante 50-65 minutos. Depende del horno y del tamaño de las manzanas, así que como siempre, pincharemos un un palito hasta que este salga limpio.


Celiacos

Se puede hacer con harina Mix Dolci, con un solo cambio, el aceite de oliva hay que poner solo media medida del envase del yogur. Incluso un poco menos de la mitad del envase.
La primera vez la hice igual y quedó muy aceitosa, la segunda le puse solo la mitad y quedó estupenda. Se ve que esta harina chupa más aceite del normal en este tipo de receta.


En esta foto podéis apreciar el aspecto de la tarta sin gluten. La manzanita queda más arriba que en la de harina de trigo e incluso sube más la masa.
No se si os habréis dado cuenta, pero a la sin gluten le falta un trocito de manzana (se ve un agujero por la parte derecha). Mi hermana no fue capaz de esperar a que le hiciera la fotos para probarla. Cuanta impaciencia, joven padawan.

3 de septiembre de 2012

Tarta de chocolate sin harina

Parece que no suelto el libro de Primrose Bakery, pero es que tiene tantas recetas que me apetece probar, que no puedo evitarlo.
Esta vez teníamos gente invitada a cenar, pero no había tenido tiempo de planificar nada, así que como hacía tiempo que quería hacer esta receta, aproveché la ocasión.


Además quería hacer algo que pudiera comer mi hermana, que no tuviese gluten, para animarla un poco en estos días tristes que está pasando por la perdida de una de sus mascotas.
Ya se sabe que el chocolate es un gran estimulante, que levanta el ánimo y que encima está buenísimo. Esta receta contiene altas dosis de chocolate, justo del que le gusta a ella, con un porcentaje alto de cacao.


El resultado es una tarta con aspecto y olor parecido al brownie, pero mucho más sedosa de textura, más ligera. Al llevar claras montadas y nada de harina, se termina hundiendo al sacar del horno, pero es normal, hasta en la receta original la foto tiene ese aspecto hundido, con el borde más elevado que el resto.
No os preocupéis si el aspecto final no es perfecto, es estupenda como postre o merienda y mejora si la acompañamos de un poco de helado.
El helado de vainilla no es de los que suelo elegir, de hecho nunca lo como solo, sin embargo esta tarta, al igual que el brownie, es ideal con una bola de helado de vainilla.


Ingredientes

  • 200g de chocolate negro (70% de cacao) en trocitos
  • 200g mantequilla sin sal
  • 4 huevos grandes
  • 200g azúcar (ligeramente molida)
  • 20g azúcar moreno (ligeramente molida)

Preparación

Precalentamos el horno a 180º y engrasamos con mantequilla un molde con base desmontable.
En la receta pone que esta cantidad es para un molde de 23 cm, pero yo utilicé el que tengo para la tarta de queso, que es de unos 27 cm.
El azúcar utilizado en esta receta es el llamada golden caster sugar, dificil de encontrar en las tiendas habituales. Por eso lo he sustituido por azúcar blanca normal y un poco de azúcar moreno, pasadas por la batidora para conseguir un grano un poco más fino.

Derretimos el chocolate con la mantequilla. Podemos hacerlo al baño maría o en el microondas. Yo siempre utilizo el micro para estas cosas, pero hay que prestar atención para que no se nos queme. Calentamos un minuto, sacamos y removemos y así en intervalos muy cortos de tiempo, hasta que esté totalmente derretido e integrado.
En un bol batimos las yemas con la mitad del azúcar. Lo añadimos en el chocolate derretido y lo mezclamos hasta que esté bien incorporado.
En otro bol, montamos las claras hasta que formen picos suaves y le añadimos el resto del azúcar, poco a poco, en forma de lluvia. Hay que asegurarse de que este bol está bien limpio o no subirán las claras.
Ponemos las claras sobre la mezcla de chocolate, mantequilla, yemas y azúcar, y mezclamos con movimientos envolventes, con ayuda de una espátula. Hay que intentar no sobre mezclar o le quitaríamos el aire a la mezcla.

Llenamos el molde y horneamos durante 40 minutos o hasta que al insertar un palito este salga limpio.
Dejamos enfriar la tarta 10 minutos antes de ponerla sobre una rejilla para que se enfríe totalmente.

Se puede servir fría o caliente, acompañada de nata montada o helado.
Con lo chocolateros que somos en casa, seguro que repetimos. Sobre todo siendo una tarta que podemos comer todos, sin necesidad de hacer versión sin gluten.

27 de agosto de 2012

Tarta de vainilla con buttercream de Oreo

Este fin de semana habíamos quedado con unos amigos para comer, cenar y lo que fuera surgiendo, pero como el viernes lo había dedicado a hacer una tarta fondant de última hora, no pensaba hacer nada de nada. Para no acostumbrarles y eso...
Al final decidí hacer una tarta nueva, para que no les toque siempre a mis compañeros de trabajo hacer de conejillos de indias. Total, cada uno llevaba algo de comer y a mi me gusta no solo hacer postres, sino comérmelos luego.


Puede parecer extraño, siendo el bizcocho de vainilla la receta básica de la repostería americana, pero hasta ahora nunca la había hecho.
Como tenía que hacer algo rapidito, con cosas que tuviera en casa, me decidí por una versión del Victoria Sponge del libro de Primrose, acompañada de una buttercream de Oreos que tenía por la despensa.

Como creo que ya sabéis, soy poco amiga de la buttercream, pero estaba decidida a darle otra oportunidad y experimentar un poco a ver que salía. Ahora con la mezcladora queda mucho mejor y con las oreos está mucho más buena. Aunque me sigue pareciendo un poco bomba de azúcar.
Lo curioso es que de pequeña comía pan con matequilla y azúcar y me encantaba, pero no le termino de coger el gusto a la buttercream. ¿Será la edad?
Por suerte a los amigos pareció gustarles y en casa también han acogido con los brazos abiertos (o la boca abierta, más bien) las sobras que quedaron de buttercream.


Como eramos muchos, preparé un angel's food de chocolate sin gluten, por si a alguien no le gustaban las oreos y para que mi hermana pudiese comer también.
Fue un día repostero un poco desastre. Cuando más prisa tiene una más se complica... Tuve que salir corriendo a comprar mantequilla para hacer la buttercream porque no quedaba ni una pizca en casa, no me montaron las claras del angel's food  y cuando hacía las fotos de la tarta de oreos tuve un pequeño accidente y se me espachurró por un lado. Me tocó recomponer el adorno de la buttercream, pero por suerte creo que nadie lo notó.



Ingredientes
Bizcocho
  • 210g de harina para bizcochos (con levadura)
  • 225g de azúcar
  • 25g de maizena
  • 4 huevos
  • 3 cucharadas de leche
  • 225g de aceite de girasol
  • 1 cucharadita de levadura en polvo 
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
Buttercream de Oreo
  • 300g de mantequilla
  • 300g de azúcar glas
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Un paquete de galletas Oreo, más una caja de mini oreos para la decoración.
Preparación

Precalentamos el horno a 175º y uno o dos moldes de 20 cm. Si utilizamos uno, después tendremos que partirlo para poder rellenarlo. Engrasamos los moldes y les ponemos papel de horno en la base para poder desmoldarlo cómodamente después.
Tamizamos las harinas y la levadura.
En un bol grande, batimos el aceite con el azúcar e incorporamos los huevos uno a uno. Añadimos el extracto de vainilla.
Añadimos la mezcla de harina intercalándola con la leche y batimos a velocidad baja. Cuando esté bien integrado todo, lo colocamos en los moldes.
Horneamos durante 30 minutos o hasta que veamos que al introducir un palito sale limpio.
Dejamos enfriar y desmoldamos.
Podemos hacer un almíbar, para que el bizcocho esté más jugoso, con una parte de agua y la misma de azúcar. Lo ponemos al fuego removiendo hasta que se disuelva el azúcar y le ponemos un poco de extracto de vainilla. Después lo ponemos con cuidado sobre ambos bizcochos y ya los tenemos listos para rellenar y decorar.

Para la buttercream ponemos la mantequilla con el azúcar glas (previamente tamizado) en la mezcladora y batimos hasta que aclare y tenga una textura cremosa. Esto puede llevar 10 minutos, por eso es mejor utilizar una mezcladora que una batidora.
Añadimos la vainilla y batimos un poco mas. Mientras se bate todo, podemos ir preparando las galletas. Utilizaremos todo el paquete. Separamos la galleta del relleno.
Agregamos el relleno de las galletas a la buttercream mientras sigue batiendo.
Picamos las galletas en un procesador o con la batidora. Tiene que quedar muy fino, para que luego pase bien por la boquilla de la manga pastelera.
Por último, añadimos las galletas picadas a la buttercream, mezclamos hasta que se incorpore bien y decoramos como más nos guste.
Con las mini oreos podemos decorar la tarta. En esta las he partido por la mitad (dejando el relleno pegado en una de las partes) y las he colocado sobre la buttercream.

Alguno me preguntó que hacía con el relleno, si me lo comía mientras hacía la tarta. Pues no, ya veis que aquí todo se aprovecha. A ver si se creían que le pegaba lametazos a las galletas que luego decoraban la tarta... Tengo unos amigos muy mal pensados :p

 
Supongo que os habréis fijado que ahora las fotos tienen el logo en una esquina. No es para protejerlas de robos, ya que estos métodos sirven de bien poco (los derechos de las fotos los tiene siempre el autor de las mismas), sino para evitar que por esas cosas del destino, terminen en blogs del otro lado del océano, con gente preguntándose de quien será dicha tarta.
Una marca de agua afea la foto, sobre todo si se pone en el medio, así que espero que esto no las estropee mucho y ayude a la gente a localizarme en caso de querer hacerlo.
 
La culpable de todo esto es la tarta de la serie Galáctica que hice para el cumpleaños de un amigo. 
Mi hermana me dijo que es la que más le repinean en su cuenta de Pinterest y por curiosidad fui a buscarla "por imagen" en google chrome, para ver en que sitios la compartían. 
Mi sorpresa fue que no solo era compartida en Pinterest, sino que estaba en varios blogs, en los que se preguntaban de quien sería la tarta. Supongo que en algún momento, se perdió el enlace que llevan siempre en esa web y no fueron capaces de dar con la original.
Ni que decir que me hizo mucha ilusión encontrarme la tarta en estos sitios y ver que a la gente le ha gustado tanto como para dedicarle una entrada en su blog *^^*

18 de agosto de 2012

Tutorial cupcakes con tulipanes

Cuando puse las fotos de los cupcakes en facebook, varios me pedisteis un tutorial y aunque he tardado un poco, aquí os lo traigo... al fin!
Es bastante sencillo, así que espero que con las fotos se entienda bien. Tampoco necesitareis muchas herramientas para hacerlos, así que es ideal para todo tipo de presupuestos ^^


Material que vais a necesitar:

- Cupcake cubierto de la crema que más os guste
- Fondant blanco para cubrir el cupcake
- Fondant rojo (extra red de Sugarflair)
- Fondant verde (verde Kelly de Wilton con Dark Brown de Sugarflair)
- Cortador circular (un poco más grande que vuestro cupcake)
- Una carpetilla de plástico transparente
- Pegamento comestible o un poco de agua
- Un pincel
- Esteca estriada, rodillo marcador de fondant o un palillo
- Papel film para conservar el fondant


Empezamos tiñendo el fondant con los colores necesarios.
Para el rojo he utilizado el extra red de Sugarflair, ya que es el que mejor resultado da para un rojo intenso.
Para el verde he utilizado el verde Kelly de Wilton, con un poquitito de marrón para quitarle el fosforito del verde original y que sea más natural.
Si os estáis preguntando porqué utilizo dos marcas distintas, es sencillo, los primeros colores que compré fueron Wilton (cuando aún no había hecho nada con fondant), pero ahora compro siempre Sugarflair, ya que son aptos para celiacos. Los de Wilton pueden contener trazas de gluten.

1 - Para teñir el fondant, pasamos el color con ayuda de un palillo. Añadiremos de poco en poco, ya que algunos tiñen muchísimo con muy poca cantidad. Si necesitamos ponerle más color, utilizamos un palillo nuevo, para no contaminar el colorante.
Amasamos bien hasta que esté totalmente mezclado y envolvemos en papel film, para que no se seque.

2 - Estiramos el fondant blanco con la ayuda de un rodillo y cubrimos con papel film. Sobre él ponemos el cortador circular y ejercemos presión para hacer el corte.
El papel film hará que el borde quede más redondito de lo que quedaría directamente cortando sobre fondant. (Este truco lo aprendí de Alma).

3 -  Cubrimos con el fondant el cupcake, centrándolo bien. Con cuidado presionamos sobre el cupcake para que quede bien pegado en los bordes.

4 - Hacemos 6 pequeñas bolitas de fondant con forma de gota, que formarán los pétalos del tulipán.
Los ponemos dentro de la carpetilla de plástico y las aplastamos con el dedo. Podéis hacerlo también sin plástico, pero así es más cómodo para luego despegarlos.

5 - Marcamos cada pétalo con la esteca, girándola como se indica en la foto, o marcando dos o tres líneas en la parte más ancha con un palillo o herramienta marcadora.

6 -  Colocamos el pétalo que va a quedar atrás del todo. Si alguno os ha quedado más pequeño que el resto, aprovechad para ponerlo ahí. A continuación colocamos el siguiente pétalo, sobre el primero, un poco inclinado hacia un lado y sobre este el tercer pétalo, inclinado hacia el lado contrario.

Para pegarlos podéis utilizar pegamento comestible o un poco de agua, con la ayuda de un pincel.
El segundo tulipán se hace igual, aunque a veces interesa ir cambiando de posición el último pétalo, para que no quede tan simétrico. Si uno tiene el último pétalo hacia de derecha, en el otro lo pongo hacia la izquierda. También podemos cambiar un poco el tamaño y poner el número de tulipanes que queramos.


7 - Con el fondant verde hacemos un pequeño rulito y lo cortamos en dos, para hacer los tallos. Ponemos un poco de pegamento por donde queramos poner el tallo y lo colocamos con cuidado.
Recortamos lo que sobresale por fuera y ajustamos bien al borde.

8 - Para las hojas hacemos 4 peritas alargadas, las colocamos entre los dos plásticos de la carpetilla y lo aplastamos con el dedo. Empezamos por la parte más gordita y arrastramos hacia la punta, para alargarlo un poco más mientras lo aplanamos.

9 - Hacemos una raya en el centro de cada hoja, con el marcador o con un palillo. Y las colocamos una a una con cuidado, poniéndole un poco de pegamento o agua para que pegue en el fondant, y las doblamos hacia los lados más o menos como nos guste para darles movimiento.

Podéis ir colocando un tulipán más alto que el otro, los tallos inclinados, doblar las hojas, ponerlas hacia un lado, superponerlas, doblar alguna punta... Lo que se os ocurra.
Es bastante fácil y rapidito de hacer, pero si tenéis alguna duda, ya sabéis que intentaré responder todas vuestras preguntas.


15 de agosto de 2012

Cupcakes de limón (o lima) con merengue

Hace unos días mi madre me pidió que le tradujera un par de recetas del libro de Primrose Bakery, unos cupcakes de limón y otros de lima, con merengue por encima.
Me dijo que los haría en el fin de semana, pero como estaba haciendo tanto calor, se fue haciendo la loca, dedicándo las tardes a hacer florecitas de fondant (menudo vicio le ha dado), hasta que al final me ha tocado hacerlos a mi.
Y yo que estaba esperando librarme del calor del horno... Por suerte ha refrescado un poquito y no he muerto en el intento.


Necesitaba unos cupcakes para llevarlos al trabajo y celebrar el cumple de un compi, además quería aprovechar uno de ellos para hacer un tutorial de tulipanes que tengo pendiente. De paso estrenaba el libro de recetas de Primrose, que ya me estaba llamando desde la estantería.
Como mi madre quería probar los de lima, pero yo prefiero siempre el limón, al final hice de los dos y así podía dejar algunos en casa.


Para hacer los de lima, tan solo hay que cambiar el limón por lima. Y hacer el lemon curd con lima en lugar de con limón.
En esta ocasión, el lemon curd lo hizo mi madre y le dio por mezclar lima con limón, así que lo hizo con zumo de limón y ralladura de lima.
La receta es en teoría para 12 cupcakes, pero a mi me sobró para hacer otros 12 minicupcakes de cada receta.



Ingredientes
Bizcocho
    • 110g mantequilla sin sal
    • 200g azúcar
    • 25g azúcar moreno
    • 2 huevos (tamaño L)
    • 90 ml de leche semi-desnatada
    • 30ml de zumo de limón recién exprimido
    • 150g de harina para bizcochos (con levadura incluida)
    • 125g de harina
    • 1 cucharada de nata agria
    • 1 cucharadita de ralladura de limón
    • 12 cucharaditas de lemon curd
      Merengue
      • 4 claras
      • 225g de  azúcar
      • Ralladura de lima para decorar (opcional)
      Preparación

      Precalentamos el horno a 180º y preparamos 12 cápsulas.
      Mezclamos la mantequilla y el azúcar hasta que se aclare y esté cremosa. Añadimos los huevos de uno en uno y mezclamos bien antes de añadir el siguiente. 
      Medimos la leche en una jarra, añadimos el zumo de limón y la nata agria y mézclamos.
      La nata agria la compraba en carreour, pero han dejado de traerla, asi que lo hice con creme fraiche. Se le añade un poquito de zumo de limón y se deja reposar unos minutos.
      Tamizamos las harinas juntas en un bol. Incorporamos la harina y la leche con el limón a la mezcla de azúcar y mantequilla, alternándolas y dejando que se mezclen bien antes de seguir añadiendo, después incorporamos la ralladura de limón. 
      Llenamos las cápsulas 2/3 y hornéalo en el centro del horno durante 25 minutos. Para comprobar que están hechos pinchamos uno de los cupckes en el centro y si el palillo sale limpio es que ya está.
      Los cupcakes deben tener un color amarillo dorado clarito incluso cuando están hechos. 
      Dejamos enfriar los cupcakes 10 minutos en el molde y los pasamos a una rejilla para que se enfríen totalmente.


      Una vez que estén fuera del horno, reducimos la temperatura a 160º, para terminar los cupcakes con el merengue más tarde. 
      Cuando los cupcakes estén fríos, hacemos un agujero en cada uno e introducimos una cucharadita de lemon curd. En este caso, la ralladura de limón de la receta del lemon curd, la hemos cambiado por ralladura de lima (cosas de mi madre y su obsesión con la lima).

      Para preparar el merengue, batimos las claras hasta que formen picos duros. Cuando veamos que se mantiene totalmente firme.
      Añadimos una cucharada del azúcar y batimos hasta que esté bien incorporado. Añadimos el restante y batimos bien hasta que la mezcla tenga un aspecto brillante. Si vemos que no está tan firme como antes, seguimos batiendo hasta conseguir que quede bien firme. Hay que tener en cuenta que necesitaremos que se mantenga con la forma que le vamos a dar, si no están bien montadas las claras, se irá escurriendo por los bordes de nuestro cupcake o la forma que le hemos dado con la boquilla quedará menos definida.


      Para decorar los cupcakes, cubrimos con el merengue con la forma que queramos. Yo aquí utilicé la boquilla 2D de Wilton.
      Podemos ponerle por encima un poco de ralladura de limón o lima. Como hice de los dos, la puse para poder diferenciar unos de otros.
      Los ponemos en una bandeja de horno o rejilla y los metemos de nuevo en el horno durante 15 minutos, hasta que el merengue se haya endurecido ligeramente y tenga un tono dorado.
      Dejamos enfriar de nuevo los cupcakes sobre una rejilla antes de comerlos.


      En el libro pone que es recomendable comerlos el mismo día que se hacen, pero al día siguiente estaban más buenos y el merengue no ha perdido su forma.
      A mi madre le han encantado, tanto que dice que son los mejores que ha probado hasta ahora. Yo sin embargo sigo buscando mi receta de limón perfecto. Ya tengo la de chocolate, pero sigo buscando la de limón.
      Tengo que probarlos un día con aceite de girasol en lugar de mantequilla, que suelen gustarme más siempre. Cuando lo haga, pondré aquí una nota con mis impresiones, a ver si hay suerte y me acerco un poco más a la receta de limón perfecta.

      3 de agosto de 2012

      Magdalenas con aceite de oliva


      No se si alguna vez lo he dicho por aquí, pero hasta poco antes de comenzar este blog, no pisaba la cocina más que para lo imprescindible. Con una madre a la que le encanta cocinar y una hermana a la que le gustaba la repostería tradicional, no es que hiciera mucha falta tampoco.

      Fue a raíz de que mi hermana se viera afectada por unos dolores musculares y de espalda, que dejó de hacer cosas y no me quedó más remedio que tomar el relevo.
      Nunca me ha gustado cocinar, pero si comer, sobre todo pasteles. Así que ya que me tenía que poner, me puse a buscar recetas de tartas y galletas americanas, que además de encantarme, resultan más difíciles de encontrar aquí.
      Poco antes de la última Navidad, descubrí los cupcakes y las tartas decoradas y me puse a hornear más a menudo, buscando recetas y experimentando. Llevando los resultados a los compañeros de trabajo o a los amigos y para facilitar el intercambio de las recetas, inicié este blog.
      Quien lo iba a decir, de no pisar la cocina a no salir de ella.


      Aunque me quedan muchas recetas por descubrir, me acordé de las magdalenas que hacia mi hermana con la receta de mi abuela. Hacía muchísimo tiempo que no las hacíamos, así que le pedí la receta para ponerme a ello.
      Lo que más me chocó fueron las medidas, hechas todas con un vaso de vino. Uno en concreto que es pequeñito y que después de mucho buscar por casa encontré. Era el último que quedaba, por ahí tirado, lleno de polvo.
      Con lo acostumbrada que estoy a las tazas, jarras, cucharas de medir y la balanza, lo primero que hice fue medirlo todo, pasándolo a la balanza o a la jarra de medidas, no fuera que el vasito en cuestión decidiera morirse justamente ahora.


      Esta receta se hace con aceite de oliva. Como además mis abuelos eran de Carcabuey (Córdoba), utilizamos el aceite de allí, que tiene un sabor espectacular. Si queréis probar las auténticas magdalenas de aceite de oliva, hay que utilizar un buen aceite, no sirve cualquiera.
      Antes nos lo traía mi padre cuando iba de visita, pero el año pasado descubrimos que se puede comprar en toda España, ya que lo venden en las gasolineras Repsol. Son unas latas grandotas de la marca Parqueoliva.

      Ingredientes

      • 2 huevos
      • 250 g de azúcar
      • 250 g de harina
      • 125 ml  de leche
      • 180 ml de aceite de oliva virgen extra
      • 1 sobre de gaseosa
      • Ralladura de un limón
      Preparación

      Precalentamos el horno a 180º y preparamos las cápsulas.
      Batimos los huevos y añadimos el aceite, sin parar de batir, incorporamos el azúcar y la ralladura de limón.
      Por último añadimos la harina con la gaseosa, intercalándola con la leche. Cuando esté todo integrado, llenamos las cápsulas, no más de 2/3, y espolvoreamos un poco de azúcar por encima.
      Horneamos unos 30 minutos o hasta que empiecen a dorarse.

      Esta cantidad me llegó para unas 16 magdalenas. Pero como estoy utilizando unas cápsulas que son un poco más altas de las que se encuentran en las tiendas habituales, es probable que alcancen las dos docenas.


      No se cuantos años tiene esta receta, pero debe tener más de 100, ya que a mi abuela también se la enseñaron a hacer en su día.
      No puedo describiros el sabor, pero no conozco a nadie al que no le hayan gustado. Con un aroma entre el aceite y el limón que las hace inigualables.

      24 de julio de 2012

      Taller de tartas de boda con Alma

      ¡Por fin asistí a un curso de tartas de pisos! Después de haber hecho algún experimento por mi cuenta, es agradable ver que tampoco andaba tan desencaminada, y he aprendido un montón de cosas nuevas y conocido a gente encantadora.
      Es el segundo curso que hago en Alma's Cupcakes y como la otra vez, he salido con ganas de más. Tanto la profe como la pinche son un encanto y desde que entras te hacen sentir como en tu casa. Pero lo mejor de todo es que siempre sales con un montón de información nueva y trucos varios, no solo de la profe, también de las compañeras. Esta vez coincidí en el taller con The Cupcake Mama, a la que ya conocía y seguía y a las que aún no conocía y que seguiré desde ya mismo, Dulce Bichito, Sweet Berry y Cake Factory.


      Fue genial conocerlas a todas y pasar ese día tan divertido. Hay que ver lo bien que nos lo pasamos siempre en los talleres de Alma. Está claro que la chica es una artista, pero como profe no tiene límite. Además se complementa a la perfección con su pinche, que lo hace todo mucho más fácil y ágil.
      La clase ya fue en el taller nuevo, menudo cambio de espacio. Y lo mejor es que no todo es tan rosa ni lleno de flores como esperaba. Ya que el papel pintado está en la entrada y la parte del expositor, y dentro una pared es rosa, pero el resto es blanco. Admito que respiré aliviada al entrar ^^

      Si alguna se pregunta, como yo, porqué las Kitchen Aid no tienen tapa para evitar tal desastre de azúcar glas... Si, tienen tapa, lo pregunté y la pusieron en una de ellas, pero no evitan este desastre azucaril, se desparrama lo quiera uno o no.
      Como por ahora no puedo permitirme una de estas máquinas, tampoco tengo que preocuparme de limpiar luego semejante estropicio. Hay que verle el lado bueno a las cosas.



      Este es el resultado del taller. Una tarta de dos pisos; la primera de 15 cm de ancho, tres planchas de bizcocho y la segunda un dummie de 10 cm. 
      Hicimos la buttercream y la glasa y nos pusimos a nivelar, cubrir de almíbar y buttercream los bizcochos. Cubrimos todo bien lisito y lo dejamos en la nevera mientras hacíamos el resto. 
      Empezamos a cubrir con fondant la base de la tarta y el dummie, para posteriormente cubrir el bizcocho. Montamos los pisos sobre la base, uniéndolos con glasa y nos pusimos a hacer la peonia para la decoración.


      Mientras se secaba, aprendimos a decorar con glasa y practicamos un poquito antes de ponernos sobre la tarta. Para mi esta fue la parte más complicada, primero hay que medir bien dónde va cada punto y después tener la maña para que cada tira caiga en su sitio.
      Como de costumbre, la glasa es mi asignatura pendiente, es algo que requiere práctica para no tener que ir corrigiendo cada dos por tres. Ni recuerdo la de veces que quité la glasa para empezar de nuevo y aún así no quedó como me habría gustado. Pero bueno, se hizo lo que se pudo y no quedó tan mal como esperaba. Se trataba de aprender nuevas técnicas y ya se irá perfeccionando con el tiempo.
      Por último colocamos los lazos y la peonia. 


      Es impresionante que por muchas horas que duren estos talleres, se hace cortísimo. Incluso se te quita el apetito y pierdes la noción del tiempo. Cuando se hizo la hora de comer ni imaginaba que sería ya tan tarde y cuando terminamos, incluso antes de la hora prevista, parecía que apenas llevábamos unas pocas horas allí.


      Muchas gracias a la profe y la pinche por enseñarnos tanto y a esas compañeras majas que he conocido. Espero seguir viéndoos al menos por facebook y quien sabe si coincidiremos en el futuro en algún otro curso o taller. Ahora mismo necesito un curso de manga pastelera, así que si alguien sabe de alguno que esté bien, ya sabe ;-)

      16 de julio de 2012

      Cómo hacer tu propio cortador de galletas

      Hace poco me compré un kit para hacer cortadores de galletas (lo encontré en Decake)... bueno, en realidad primero compré el recambio porque el kit estaba agotado e intenté hacer un cortador demasiado complejo para el tamaño que tenía. 
      Está claro que esto tiene sus limitaciones, no lo podremos hacer a mano si es un cortador muy pequeño y con muchos detalles, pero es perfecto para hacer nuestros propios diseños de cortadores de galletas o poder hacer esos cortadores que nos gustan y no conseguimos encontrar a la venta.
      Una vez que conseguí el kit completo, con su tablerito y sus dos herramientas, me puse a hacer el famoso cortador de la niña de las coletas, del que ya puse foto en facebook.


      Visto el éxito que ha tenido y la de preguntas que teníais sobre su realización, me he lanzado a hacer mi primer foto tutorial. Esta vez de un cortador de galletas con forma de helado, aprovechando que hace calorcito y apetecen cosas fresquitas.
      En la caja hay un manual de instrucciones, pero está en inglés, así que las he traducido para todos aquellos que no tengan mucho contacto con la lengua de Shakespeare, añadiendo un poco mis anotaciones.

      Antes de nada, el material que vais a necesitar:

      - Kit de cortador de galletas (tablero con dos objetos, tira metálica y cinta adhesiva).
      - Tijeras de cocina.
      - Cordel o hilo.
      - Jabón lavaplatos.


      1. Elige tu diseño y ponlo sobre un papel en el tamaño que lo quieras. En este caso, he imprimido el contorno de un cortador de galletas en el tamaño que me parecía más adecuado. Los que vi en venta eran demasiado grandotes para mi gusto.
      2. Coloca a lo largo de la línea de tu dibujo, un cordel o hilo para calcular el largo que vas a necesitar. Añade 1” a esa medida. En la foto parece como si lo hubiese hecho a ojo, ya que se ve suelto, pero fui siguiendo el contorno poco a poco, como si dibujase con el hilo.
      Yo le dejo un poco más de 1 cm por si acaso. Mejor que sobre que falte.
      3. Corta la tira de metal al largo del hilo con el que hiciste la medida. Utiliza tijeras de cocina o unas tijeras fuertes que tengas. El metal no es como el papel, así que si utilizas tijeras de papelería normales, podrías romperlas.
      4. Empieza a curvar la tira de metal, utilizando las diversas herramientas.
      Mantén siempre un trozo largo del metal tocando el tablero. Sobre todo no utilices las herramientas en el aire, ya que podría quedarte torcido, apóyate siempre sobre el tablero o la mesa.
      Comienza el cortador por una sección recta de tu diseño para que sea más fácil unirlo con la parte final.
      Coloca continuamente la tira de metal sobre el diseño mientras le das forma para ver bien lo que estás haciendo.
      El kit incluye dos herramientas para hacer las curvas; un cilindro y un rombo que por un lado es curvado y por el otro afilado. Hay que deslizar el cilindro de plástico o la forma de cuña sobre el objeto fijado en el tablero. También puedes utilizar el mismo cilindro fijo a la tabla, cuando necesites hacer curvas de ese tipo.
      Además puedes utilizar utensilios caseros para hacer las curvas, como; latas, jarras y vasos.
      Necesitarás experimentar con las herramientas hasta que obtengas las curvas y ángulos correctos.

      Habrá veces que necesites quitar la herramienta del tablero, fijarla sobre la tira metálica y llevarla hacia el tablero sin soltarla para no perder el punto en el que hay que hacer la curva. También puedes señalar el punto a doblar con un rotulador, pero me parece más rápido y sencillo este método.

      Si no tienes la seguridad de estar doblando por el punto exacto, no la dobles del todo, hazlo levemente, sin marcar mucho, ya que si necesitas ajustarlo muchas veces, sobre todo en formas de esquina, podría romperse.

      5. Cuando hayas terminado la forma, lava el metal con lavavajillas antes de unir las partes y déjalo secar. Corta un poco del adhesivo (es de doble cara), quita el papel de un lado y presiona la parte adhesiva sobre uno de los lados del cortador metálico que acabas de hacer. Haz presión con alguna de las herramientas para tener una buena unión. Retira el papelito que le queda al adhesivo, mantén el cortador sobre el tablero, y presiona bien el otro extremo del metal sobre el adhesivo. Frota la unión entre dos herramientas para asegurar que la unión esté lo más ajustada posible, para que luego obtengas un corte uniforme. Quita cualquier resto de adhesivo que sea visible.

      Las uniones necesitan 72 horas para que estén totalmente pegadas, o para acelerar el proceso, pon una pinza en la unión o ponlo en el horno durante una hora a 90º. Sácalo, déjalo enfriar y ya está listo.
      Como veis, yo le puse dos pinzas de la ropa después de aplicarle el adhesivo, ya que no tengo prisa y me parece lo más cómodo.

      Espero que con estas fotos podáis seguir un poco el proceso de cómo darle forma al metal. Es todo bastante intuitivo, no os obsesionéis con hacerlo totalmente simétrico, porque al fin y al cabo es para hacer galletas y algo totalmente simétrico tampoco es necesario. Así vuestras galletas serán totalmente únicas y especiales.

      Si tenéis alguna duda, podéis preguntar en los comentarios de esta entrada o en las fotos del tutorial en el facebook e intentaré ayudar como buenamente pueda ^^

      13 de julio de 2012

      Tarta R2D2

      Aunque el cumpleaños de mi hermana es el 15 de Julio, como es un día muy malo para hacer coincidir a los amigos por las idas y venidas de las vacaciones, lo adelantamos una semana. Aún así muchos no pudieron venir y fue una fiestecita bastante íntima.
      Ella es muy fanática de Star Wars y quería que le hiciera una tarta temática. Mi idea inicial era hacer una estrella de la muerte, pero mi madre se empeñó en que tenía que ser un R2 y no le valía falsearla un poco con dummies o porexpan, no, tenía que ser toda de tarta.

      Con mi corta experiencia en tartas y con solo una de pisos realizada hasta el momento, terminé aceptando a  regañadientes, advirtiendo que si salía un churro de aquí no saldría ni una sola foto :p
      Engañamos como pudimos a mi hermana el día que tocaba hornear todos los bizcochos, diciéndole que eran para una vecina que nos los había encargado, pero el día del montaje tuvimos que decirle que no saliera de su habitación. La tuve así dos días a la pobre.


      Mi madre se encargó de controlar el horneado, mientras las dos decorábamos una tarta para un encargo de un amigo suyo y así la distraíamos un poco. Por la noche las desmoldé y preparé para poder rellenarlas y cubirlas al día siguiente.
      No fui haciendo fotos del paso a paso porque me enfrasco en la tarea y se me olvida, pero hice alguna que os pueden servir para haceros una idea.

      Los bizcochos que hice fueron cuatro. Uno de limón con la receta de Victoria Sponge, que ya utilicé en la tarta de boda. Esta vez utilicé aceite de girasol en lugar de mantequilla y le hice un almíbar de limoncello para que estuviese más jugosa, aunque no noté mucho la diferencia de sabor. Se ve que me dio miedo ponerle mucho y me quedé corta. El relleno era de lemon curd.
      Otro de chocolate extremo con ganache de chocolate negro. La semiesfera también de chocolate extremo, pero sin gluten y para las patas hicimos la misma receta que la de limón, pero sin limón y con 3 cucharaditas de pasta de violetas, también sin gluten.
      Utilicé los moldes de 20 cm para los que serían el tronco y uno de balón de fútbol, también de 20 cm, para la cabeza. Para la de violetas una bandeja de horno de las planitas.


      Antes de empezar el montaje, se prepara la base que se va a utilizar. En esta ocasión utilicé goma eva azúl, sobre una base de 10 mm de grosor.
      Coloqué la de limón en la parte de abajo, por ser el bizcocho más consistente, lo cubrí con buttercream de vainilla y coloque las pajitas con palitos para que sujetasen la siguiente tarta. Con la de chocolate siempre tengo problemas a la hora de cubrirla porque se desmiga cosa mala, pero finalmente pude cubrir las dos juntitas.

      Aquí es cuando llegó el punto crítico del montaje. Decidí que la cubriría desde arriba, pero haciéndole un agujero en el centro, como el método que utilicé para forrar la base de la tarta de boda. Error, la buttercream no responde igual que el ganache y se adhiere al fondant como si tuviese ventosas. Incluso con la ayuda de mi madre, a cuatro manos, no fui capaz de estirar aquello para agrandarlo y que llegase hasta la base de las tartas. Resultado; 1k de fondant pringado de buttercream e imposible de reutilizar. He de mencionar que no tengo una encimera grande y lo hago sobre un tapete anti adherente que compré para fondant, que claro, tiene su límite y la cantidad para cubrir esto era bastante superior.

      Superado el disgusto, pasé al plan B, que me parecía más cutre, pero el más factible. Hacerlo en dos partes y que se viera la juntura en los laterales donde irían las patas para cubrirlo.
      Hice dos planchas cuadradas y con la ayuda de mi madre las coloqué en uno de los lados, ajustando primero abajo y acoplando en la parte superior el sobrante.
      De nuevo repetí la operación de colocar las pajitas con sus palitos para que sujetase sin problemas la parte superior.



      La semiesfera la cubrí con ganache y la dejé enfriar en la nevera un poco para que se endureciera antes de cubrirla con fondant. Una vez cubierta, utilicé un spray perla comestible para darle el tono plateado. Mientras se secaba un poco, puse glasa real sobre la torre de las dos tartas, para asegurar que no se moviera una vez colocada.

      Para las patas hice el bizcocho en una fuente cuadrada, ya que tendría que recortar varios trozos. Con ayuda de una plantilla recorté las dos patas, las cubrí ligeramente con ganache y las cubrí con fondant. No sabía muy bien como cubrirlas por ambos lados, así que la parte que iba a quedar oculta quedó un poco chuchurría. Total, esa parte no se vería al final del proceso.

      Para pegarlas al tronco utilicé un poco más de glasa, coloqué un palo de brocheta para asegurarlas bien y finalmente puse una capa de papel film al rededor de la estructura para asegurar que no se movieran y secaran durante toda la noche.


      A la mañana siguiente me puse a decorar toda la estructura. Este proceso es sencillo pero laborioso.  Hay que ir mirando las fotos continuamente para asegurarse que se respetan las proporciones. Para la cabeza, me ayudé del molde del bizcocho y así podía quitar y poner sin problemas para hacer lo retoques necesarios.

      Para el tronco tomé medidas de la parte frontal e hice un dibujo de las diferentes secciones adaptadas a mis proporciones. Recorté y pegué las diferentes partes (con pegamento comestible), pinté sobre alguna de ellas con una mezcla de blanco y negro para imitar el plateado y marqué las partes con relieve con un una herramienta de ruleta lisa.

       

      Pensé que no terminaría antes de que empezase a llegar la gente, pero por suerte hasta me dio tiempo a pulir alguna cosilla, como la tira que une la cabeza con el tronco, que le añadí otra tira un poco más ancha, y un refuerzo en la parte interior de las patas, que se veía un poquito feo.



      Mi madre además hizo unas galletas con unos cortadores de Star Wars que nos regaló mi tío, en dos versiones; normal y sin gluten. Las decoró con glasa pero con una técnica suya con unos mini biberones que consiguió en una tienda de manualidades. Digo técnica suya, porque no las decoró como se suelen decorar, sino con una glasa medio liquida, pegando la boquilla a la galleta, tipo rotulador.


      Las siguientes fotos son del proceso de descuartizamiento del pobre robotito. A todos nos daba una pena enorme cortarlo, pero es lo que hay. Demasiado grande para guardarlo.
      Ni que decir que había tarta para más de 60 personas, así que cada invitado se fue con su trozo de regalo, más lo que se quedó en casa.


      Mi hermana con su tarta sin gluten. Toooooda para ella. Aún tiene un buen trozo guardado en el expositor de tartas para que no se le reseque mucho. Lo bueno de esta tarta de chocolate es que dura días y días y parece que cada día que pasa está más buena.




      Lo suyo es quitar los palitos y pajitas antes de cortar las raciones, pero la gente estaba tan impaciente que ni eso... Encima, como donde hay confianza da asco, mi trozo tenía pajita incluida.

      Este es un vídeo de la tarta rotando, para que se pueda apreciar desde todos los ángulos.
      A ver si se poner un vídeo en blogger. Si veo que sale mal tendré que hacerme un canal de youtube para el blog ^^