25 de abril de 2013

Catcakes abre sus puertas

Y llegó el día de la inauguración, después de tantos meses dando vueltas, buscando información, mirando locales.... por fin podemos decir que Catcakes es una realidad.
Está situado en la calle Santo Tomás 2, local 6A (junto al colegio Vallmont) en Villanueva del pardillo, Madrid.


La última semana ha sido una locura, no hemos parado para poder terminar de colocar la cocina, montar los muebles, limpiar y volver a limpiar. Casi ni llegamos a terminar para el sábado, de hecho aún nos quedan cosas por poner y comprar algunos elementos decorativos. Ni pude celebrar mi cumple, que fue el día 13, ni tarta, ni regalitos ni nada de nada, pero ha merecido la pena.
Por suerte los amigos nos han regalado algunas cosillas que nos vendrán de perlas. Están en todo.
Llegaron las 6 de la tarde y aún nos quedaban algunos cupcakes por decorar que dejamos en la recamara para hacerlos a lo largo de la tarde, pero se hizo imposible de la cantidad de gente que había ahí dentro. Casi ni hice fotos del trajín que hubo durante toda la tarde.
Lo bueno es que al final unos amigos me pidieron los cupcakes de oreos que había dejado sin hacer y aprovechamos para dar una mini clase demostración de la buttercream de oreos, hasta pudieron hacer sus pinitos con la manga pastelera.


Todo lo hemos hecho nosotros con ayuda de amigos, la familia ha estado ahí colocando muebles y limpiando como locos. No podíamos permitirnos mucho gasto, así que hemos reciclado hasta el cartel del inquilino anterior.
Nos habría gustado cambiar algunas cosas, pero se nos salían de presupuesto, espero que en el futuro podamos hacer mejoras en el local de todo aquello que está un poco estropeadillo.
Nuestra madre ha estado allí echándole horas a todo, como Esteban, su marido, que nos ha colocado las encimeras y estanterías. Mi hermana y yo nos hemos centrado en montar muebles. Si alguien tiene dudas de cómo montar algún mueble del ikea, que nos pregunte, que ya somos expertas jeje.
Mi padre además nos hizo un préstamo mientras nos concedían el del banco para empezar a mover las cosas y Eduardo y Juan Carlos nos hicieron toda la fontanería y electricidad.
El diseño del logo y cartel de la tienda nos lo hizo nuestro tío Sergio, un gran diseñador gráfico. 
Sin ellos nos habríamos tirado varios meses dando vueltas como pollos sin cabeza. Mil gracias a todos por confiar en nosotras y en nuestro proyecto.

Mi hermana se ha tragado ella solita todo el rollo administrativo, la pobre va cargando de un lado a otro con una bolsa llena de papeles. Ni os imagináis la de trámites que hay que hacer, es increíble. Algunos son realmente absurdos. Hasta tuvimos problemas para dar de alta la luz y el agua y ni os imagináis el lio con el teléfono. Desde aquí las gracias a Vanessa, que por la página de facebook  vio nuestro problema y nos echó un cable, nunca mejor dicho.


Pero al final todo ha merecido la pena. Ya nos han escrito varias personas interesándose por tartas y los cursos y se han pasado por el local para verlo. Y eso que aún me falta actualizar este blog para incluir información sobre todo lo que vamos a tener, que ni de eso he tenido tiempo, os pido disculpas.
Como ya os comenté, tendremos una pequeña muestra de cupcakes diarios, además de recibir encargos de tartas y cupcakes para vuestras ocasiones especiales. Tendremos talleres, que aún tenemos que ultimar.
Algunos de los talleres que nos han pedido y que daremos son el de cupcakes "frikis" y tarta puzzle, pero haremos unos cuantos más, como el básico de cupcakes y cupcakes para niños, que ya nos ha pedido varias personas de la zona.


Empecé un poco en plan autodidacta y tuve la suerte de que mi primera clase fuera con Alma, de Objetivo cupcake perfecto, cuando aún tenía el antiguo taller, más pequeñito. De ahí salí encantada. No solo con ella, sino con la gente que he conocido por ella, de las compañeras que he conocido en los cursos que han sido también una inspiración.
Virginia, de Dulce Bichito ha sido un encanto en todo el proceso de creación de catcakes como taller. Ni se imagina la de ánimos que me ha dado con sus mensajes. Ella también abrió hace poco un taller (en El Molar), con tienda online incluida.
Maria Mirabelli hace tiempo se interesó por nuestro trabajo y también fue una de las personas que me hizo pensar en esto como una realidad. Me encantó poder conocerla en la inauguración. ¡Muchas gracias por venir!

Muchas gracias a todos los que estáis al otro lado de la pantalla y habéis llegado a leer hasta aquí. Sin vosotros nada de esto sería posible. Gracias por todos los comentarios que dejáis en el blog y en el facebook. Gracias por formar parte de este pequeño gran proyecto que es Catcakes.

Si este fin de semana os pasáis por expotarta, nosotras estaremos por ahí el viernes y el domingo. No hemos tenido tiempo para ir de expositoras, el próximo año será, esta vez volvemos como visitantes y aprovechamos para ver alguna de esas demostraciones tan chulas que nos tienen preparadas.

9 de abril de 2013

Catcakes inicia su aventura profesional


Siento mucho teneros tan abandonados, ni he podido hacer ninguna receta nueva en todo este tiempo. Ni si siquiera he podido hacerle aún fotos a las flores del curso de PME, que ya tiene delito, porque lo terminé hace unas semanas. Pero esta entrada es para explicaros mi desaparición temporal y qué es lo que me absorbe tanto tiempo últimamente.


Todo empezó con el baby shower de una amiga y unos cupcakes temáticos. A partir de ahí empezaron a pedirnos cosas los amigos y fuimos formándonos en este mundo de la repostería creativa con gran entusiasmo. Como muchas veces se nos juntaban varios encargos, mi hermana empezó a ayudarme, a veces hasta nuestra madre tenía que ponerse a modelar. Ni os imaginais el caos reinante en la mesa cuando estábamos las tres trabajando. Al final mi hermana ha terminado trabajando mano a mano conmigo en casi todos los proyectos, si no era modelando era coloreando fondant, con pequeños detalles o con ideas de diseño.
Aunque mi jornada laboral es de solo dos días y mi hermana estaba en paro, no podíamos aceptar encargos más que de familiares y amigos. Aún recibiendo emails de gente interesada en nuestros trabajos, teníamos que decirles que no, por la falta de permisos legales. Imaginaos la rabia que nos daba, sobre todo con ciertas temáticas que nos encantaban y con las que nos quedamos con las ganas de hacer.
Hay mucha gente que no lo sabe, pero en España no está permitida la producción de este tipo de alimentos en las viviendas. De ahí fue que empezamos a investigar cómo poder llevar a cabo este proyecto.

No ha sido fácil, desde finales del verano pasado que empezamos, hasta hoy, hemos contactado con muchos ayuntamientos, oficinas del emprendedor, ventanillas únicas (que no son únicas más que en el nombre), búsqueda de ayudas (inexistentes en la Comunidad de Madrid), créditos, etc.
Mi hermana es la que se ha currado todo el papeleo y las mil vueltas que le han hecho dar ni os las imagináis. Mientras yo estaba trabajando o haciendo tartas o probando recetas, ella ha tenido que superar por fin su fobia al teléfono y pelearse con la administración.


Barajamos la posibilidad de hacerlo en Madrid, pero al final nos decidimos por hacerlo en nuestra zona, por la que hay mucha menos oferta en este tipo de productos. Total, el que quiera encargar una tarta podrá seguir haciendolo como hasta ahora (dentro de la comunidad de Madrid) y para venir a los talleres hay autobuses que dejan justo en la puerta.
Al final nos decantamos por Villanueva del Pardillo, a 25 kilómetros de Madrid, cerca de Majadahonda y las Rozas, donde realizaremos todos los encargos, daremos clases y tendremos una pequeña selección de cupcakes diaria.


Lo que en principio empezó como un hobby, ha terminado convirtiéndose en nuestra profesión y estamos que aún no nos lo creemos. Queremos terminar ya las obras para poder recibiros a todos en nuestro local,  pero aún tenemos todo manga por hombro.
Este es un pequeño adelanto del color que habrá en una de las paredes. Somos poco amigas del rosa y los papeles pintados, así que será un poco distinto a lo que estamos acostumbradas a ver.
Esperamos poder ir haciendo mejoras con el paso del tiempo, pero ya os decimos desde aquí las dos que nada de rosa. Mucho blanco, morado y toques de negro y verde. A ver cómo nos queda. Ya os iremos contando por el facebook y haremos un reportaje completo cuando terminemos.


Contamos además con una familia que nos está ayudando en todo lo que pueden, hasta con unos amigos que nos están ayudando con el tema de las obras. Casi no hemos hecho obras pero madre mía el trabajo que dan cuatro cosillas, a los pobres les tenemos esclavizados, ya que tienen que venir después de su jornada laboral.
Como andamos cortas de presupuesto, tendremos algunos muebles antiguos y a medida cortesía de nuestra señora madre y su marido. A mi madre le encantaba restaurar muebles y él era ebanista, así que no nos podemos quejar.
Por el momento nos seguiremos deslomando pintando paredes y montando muebles. ¡¡¡Que ganas de poder verlo todo terminado!!!

18 de marzo de 2013

Cupcakes de melocotón en almíbar

Cuando vi esta receta no me imaginaba que la realización fuese tan extraña. Hay que hacer una segunda masa, similar a la que lleva el crumble de manzana, que se pone sobre la principal del cupcake. No prescindáis de ella, porque le da un toque super especial.


Originalmente era con albaricoques, pero como en casa somos más de melocotones, y siempre tenemos una lata de estos en almíbar, pensé que sería un buen cambio.
Para decorarlos no hay que complicarse mucho, un poco de nata montada, un trozo de melocotón y listos para comer.


A todos nos han gustado mucho. Los hice junto a unos cupcakes de limón y naranja con semillas de amapola y ganaron por goleada, de estos no quedó ni uno.
El proceso de pesado de los melocotones resulta bastante agradable, ya que para ajustar el peso te puedes ir comiendo los trocitos sobrantes, tal y como, por supuesto, hice yo. Que no estamos como para ir tirando comida.


La próxima entrada no vendrá con receta, ya que tenemos que anunciar algo super importante que estamos maquinando mi hermana y yo. Los que me sigáis por facebook ya sabréis de que va el tema.
Esto merece una entrada en el blog en condiciones *^^*

Ingredientes
  • 200 gr de melocotones en almíbar
  • 300 gr de harina
  • 1 huevo
  • 2 cucharaditas de canela
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 140 gr de azúcar moreno
  • 45 gr de azúcar
  • 80 ml de aceite de girasol
  • 210 ml de buttermilk
  • 65 gr de mantequilla
 Preparación

Calentamos el horno a 180º y preparamos la bandeja con las cápsulas de cupcakes.
Preparamos los melocotones, partiendolos en trocitos pequeños. Los pesamos bien escurridos de almíbar.
Si no tenemos buttermilk también la preparamos, poniendo leche con un chorrito de limón y dejándolo reposar unos minutos para que se corte.
Haremos dos masas, la principal y una que pondremos por encima.

Mezclamos 250 gr de la harina con la levadura, bicarbonato y una cucharadita de canela.
Batimos el huevo con el azúcar moreno hasta que esté bien incorporado. Agregamos el aceite y vamos intercalando la harina que teníamos preparada con levadura, canela y bicarbonato, con la buttermilk. Añadimos los trocitos de melocotones y lo ponemos en las cápsulas, sin llenarlos más de 2/3. Cuidado, porque suben bastante.


Preparamos la segunda masa, mezclando la mantequilla ablandada con el resto de la harina (50 gr), el azúcar blanco y la cucharadita de canela.
Resultará una masa moldeable, que intentaremos poner encima de la primera masa, como si fuese una manta.
Horneamos durante 25 minutos o hasta que veamos que están hechos.
Podemos decorarlos con nata montada o comerlos así directamente, están buenos de cualquier manera.

5 de marzo de 2013

Tarta de naranja y almendra sin gluten

Ya sabéis que mi hermana es sensible al gluten (los que no lo sabíais pues ya sí jeje), por lo que siempre que veo una receta sin gluten, con buena pinta, me la apunto para probarla.
Esta vez la encontré en la página www.taste.com, una página que no conocía y que desde ahora formará parte de mis esenciales como allrecipes.com, ambas con comentarios de la gente que la ha probado y cambiado a sus gustos, de los que siempre se sacan buenas ideas.
Yo por lo pronto he prescindido de uno de los huevos, ya que me parecían muchos y como no especificaba tamaño y siempre utilizo grandes...


Nos ha gustado mucho a todos, el segundo día de haberla hecho adquiere esa superficie jugosita que la hace mucho más sabrosa. Tiene un sabor peculiar, ya que no es muy dulce. Quizá la próxima vez la pruebe con un poco más de azúcar o con una buena cobertura bien dulce. Aunque mi madre y hermana han dicho que ni se me ocurra, que así está perfecta.


No me convencía servirla con algo más, ya que no quería tapar el aspecto de la superficie.
La hornee en dos moldes para ponerle un relleno de naranja o chocolate, pero al final decidí dejarla así de sencilla. Mi familia lo agradecerá, que salvo yo, todos tienen que cuidar la linea. Que conste que no soy la culpable de sus kilos, ya estaban así cuando empecé a atiborrarles de tartas y cupcakes.

Ingredientes
  • 2 naranjas sin pepitas (utilicé de zumo)
  • 4 huevos
  • 250 gr de azúcar
  • 250 gr de almendra molida
  • 1 cucharadita de levadura
Preparación

Ponemos las dos naranjas en un cazo y las cubrimos completamente con agua. Las ponemos a cocer hasta que hierva y tapamos el cazo, dejándolo a  fuego lento durante una hora.
Las naranjas las vamos a utilizar enteras, con piel y todo, así que aseguraros de escoger dos naranjas que tengan buen aspecto.
Pasado ese tiempo, las escurrimos y dejamos enfriar y partimos en trocitos. Nos aseguramos de que no tengan huesos y la picamos en un procesador de alimentos. Tenemos que hacer un puré.
Calentamos el horno a 170º y engrasamos el molde. En este caso yo utilicé dos de 15 cm.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que esté cremoso, incorporamos el puré de naranja, las almendras molidas y la levadura. Mezclamos todo bien hasta que esté todo incorporado.
Lo ponemos en los moldes y horneamos durante una hora. Como siempre, comprobamos que esté pinchando con un palito y si está limpio lo sacamos y dejamos enfriar en el molde durante 20 minutos antes de sacarlo para que repose.
Esta tarta mejora después de un día de reposo, por lo que puede prepararse con antelación sin ningún problema.

23 de febrero de 2013

Best Blog Award y encargos varios

De nuevo estoy en sequía de recetas. No consigo encontrar tiempo para meterme sola en la cocina. Entre varios encargos de tartas, el cumple de mi madre y compromisos varios, no hay manera.
Cuando pille el horno creo que voy a hacer varias del tirón para compensar.

Os pongo algunas fotos de las última tartas que ya compartí en facebook y que voy dejando en la sección de Encargos, por si alguien se las perdió en su momento.


Layer cake de red velvet con crema de queso para el cumpleaños de mi madre.
Rosa y hojas de pasta de fondant.



Tarta de Los Beatles para el cumple de Sergio, primo de mi madre y diseñador del logo de Catcakes. Fue una fiesta sorpresa por lo que no se la esperaba para nada.


Tarta Angry Birds Star Wars. Trabajo conjunto de madre e hijas. Mi madre y hermana hicieron los muñequitos y yo me encargué de la tarta y la estrella de la muerte.
La estrella de la muerte es de RKT para aligerar peso.



Tarta de una casita en el bosque acompañada de cupcakes.
La casa es de galleta de chocolate y los bizcochos de chocolate con ganache.
De nuevo otro trabajo conjunto; mi madre hizo las flores, mi hermana todos los animales y la decoración de la casa y yo monté la casa y la tarta, además del forrado con fondant.


Ya hice una entrada de premios varios recibidos al blog o en el facebook, pero hace poco La Casuca Dulce de Ponona Cakes me ha otorgado de nuevo el Best Blog Award (¡¡¡muchas gracias!!!) y creo que nunca contesté a las preguntas que este premio conlleva, así que aprovecho un ratillo libre para contestarlas.
  • ¿Qué te gusta más cocinar: postres o platos de cuchara? Postres. En realidad nunca me ha gustado cocinar y ahora lo que hago es solo repostería. Aunque cuando hay necesidad, los platos de cuchara son sencillos y ricos, metes todo en una olla exprés y a esperar que se cocine solo jejeje.
  • ¿Qué es lo más importante para ti en una persona: la personalidad o el físico? Está claro que la personalidad. Una persona guapa y estúpida termina pareciéndote la persona más fea del mundo.
  • ¿Cuándo empezaste el blog? A finales de diciembre hice un año.
  • ¿Quién fue la persona que te inspiró para entrar en este mundo? En realidad no fue una persona, sino una galleta. Empecé en esto buscando la receta de una galleta con chips de chocolate gigante que probé en la estación central de Nueva York. No conseguí encontrarla, por lo que mi frustración me llevó a probar con los pasteles con los que obtuve mejores resultados. Aún sueño ir a  Nueva York solo para probar de nuevo esa galleta ^^
  • ¿Sueles seguir muchos blogs o te llegan seguidores por otras personas que te han conocido? Sigo a unos cuantos blogs, aunque estoy más pendiente del facebook y de ahí enlazo a los blogs. La verdad es que no se muy bien de donde me llegan los seguidores, supongo que también me encuentran por facebook, aunque algunos vienen recomendados por amigos yo creo.
  • ¿Qué te gusta más: cocinar o que te cocinen? Que me cocinen. Pero los postres prefiero hacerlos yo.
  • ¿Comes en casa o en el trabajo? Solo trabajo dos días a la semana, así que como en los dos sitios.
  • ¿Sueles hacer recetas de verdura? ¿Los champiñones cuentan? es lo único que suelo cocinar así de verduras. Que conste que si las como, pero no suelo ser yo la que las cocine. Lo que si hago son ensaladas o cogollitos con salmón ahumado.
  • ¿Cuál es tu mejor receta? La NY cheescake o la extreme chocolate.
  • ¿Qué le pides a una persona para que sea tu amiga? Honestidad. No me gustan ni las mentiras piadosas.
  • ¿Cuál es la mejor película que has visto? Bueno, aquí entra en conflicto el corazón y la razón. El señor de los anillos, versión extendida, con extras. Al fin y al cabo es la película que más veces he visto.
Ahora tengo que pasarle el testigo a otros 10 blogs. A algunos los acabo de conocer y me han gustado mucho. Los elegidos son:

11 de febrero de 2013

Cupcakes de limón

Hace un tiempo mencioné en la página de facebook que no encontraba la receta definitiva de limón. Ya tengo la que más me gusta de chocolate, pero no de limón, otro de mis sabores preferidos. Así que The Cupcake mama me recomendó la receta del libro de Hummingbird Bakery, pero hasta hoy no la había podido hacer.


Ya se que se acerca San Valentín, pero me parece a mi que este año voy a pasar de él, igual que él pasa de mi. Quería haber hecho una tartita con muchos corazones, pero la voy a aplazar para más adelante, no tiene porque celebrarse este tipo de cosas un solo día, ¿o si?
Seguro que ya estáis saturados de tanto corazón que ronda esta semana por todas partes y no me lo tenéis en cuenta.


Desde que me recomendaron esta receta he visto solo buenos comentarios respecto a ella, así que no quería postergarlo más. Aunque tengo algunas cosas que compré el verano pasado en el supermercado inglés que tengo ganas de probar y nunca veo el momento. Siempre me piden que les haga lo mismo y no salgo de la extreme chocolate y la NY cheescake. Vale, están buenísimas, pero hay tantas cosas por descubrir...


No os diré que no me ha gustado, porque están ricos, pero tampoco le veo mucha diferencia con los que había probado anteriormente. Creo que iré probando otras o haciéndole cambios a esta. A ver si consigo encontrar un cupcake de limón que me deje alucinando en colores.
Por una vez los hice con mantequilla, tal como ponía en la receta original, sin cambiarlo por aceite de girasol, por lo que editaré la receta si me gusta más con los cambios futuros.
Lo que si cambié fue la buttercream, que la encontraba bastante sosa. Le añadí zumo de limón y unas gotas de esencia de vainilla para potenciar un poco el sabor.

Ingredientes
Bizcocho
  • 120 gr de harina
  • 150 gr de azúcar
  • 1½ cucharaditas de levadura
  • 2 cucharadas de ralladura de limón
  • 1 huevo
  • 40 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 120 ml de leche
Buttercream de limón
  • 80 g de mantequilla sin sal
  • 250 g de azúcar glas (tamizada)
  • 2 cucharadas de ralladura de limón
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 3 gotas de esencia de vainilla
  • 25 ml de leche
Preparación

Calentamos el horno a 170º y tamizamos la harina. Preparamos las capsulas en la bandeja de cupcakes.
Ponemos la harina, el azúcar, levadura, ralladura de limón y la mantequilla en la mezcladora o en un bol grande. Mezclamos los ingredientes hasta que estén bien combinados a velocidad baja.
Incorporamos poco a  poco la leche y añadimos el huevo. Mezclamos hasta que esté cremoso, procurando no sobre batir.
Llenamos las cápsulas y horneamos durante 25 minutos.
En teoría debería llegar para 12 cupcakes, pero yo solo pude llenar 11 cápsulas. Un poco extraño, porque me suele sobrar siempre.

Para hacer la buttercream ponemos el azúcar glas o icing sugar junto con la mantequilla y la ralladura de limón y batimos hasta que aclare el color y tenga un aspecto cremoso.
Incorporamos la leche poco a poco y cuando esté bien incorporada añadimos la cucharada de zumo de limón.
Por último añadimos unas gotitas de esencia de vainilla. No pasarse con esto, ya que no queremos que sepa a vainilla, solo potenciar un poco el sabor del limón.
Aunque tengo aroma de limón, me resulta demasiado artificial y nunca lo utilizo.


    Esta semana no tendré tiempo para mucha fiesta, tengo que hacer dos tartas fondant para cumpleaños y el viernes empiezo por fin el curso de PME de flores en el taller en la Tienda Americana de Madrid. ¡¡¡Que ganas de empezar a hacer flores profesionales!!! Ya veo a mi hermana y a mi madre pidiéndome mil flores para poder hacer esas tartas barrocas que tanto les gustan, jeje.

    29 de enero de 2013

    Cupcakes de frutos rojos sin gluten

    Hoy os traigo una receta de mi madre, adaptada para que la pudiese comer mi hermana, a la que le encantan los frutos rojos.
    Ya la había hecho antes y les había gustado mucho, pero esta vez le hizo alguna modificación para conseguir que fuese más esponjosa y está claro que lo consiguió. Le gustaron a todos, a mi hermana le encantaron y se comió dos seguidos de postre, y eso que la comida había sido bastante copiosa.


    Os confieso una cosa, a mi no me gustan los bizcochos de frutos rojos. ¿No os pasa que os pueden gustar algunas frutas, pero en bizcocho no solo nos os gustan sino que os desagradan?
    Lo mismo soy la única a la que le pasa esto, pero no me gustan en bizcocho, incluso la fresa, una de mis frutas preferidas. Me gustan en crudo, pero cuando están en bizcocho, como que no.
    Por favor, si a alguien le pasa lo mismo que me deje un comentario aquí abajo, así me sentiré un poco más acompañada en mi rareza ^^


    Aprovechando que hacía la tarta de fresa y chocolate, mi madre hizo estos cupcakes para que mi hermana también tuviese postre, y ya que estaba decoraba unos cuantos para traeros la receta a todos los que no podéis comer con gluten. Seguro que os encantan y os los coméis de dos en dos, como mi hermana. Si os gustan los frutos rojos, claro, jeje.


    Para esta receta necesitareis una bolsa de frutos rojos congelados, o si queréis pueden ser frescos, pero salen más económicos congelados. Incluyen frambuesas, arándanos, grosellas y moras.
    Si utilizáis las congeladas dejarlas descongelar a temperatura ambiente para que suelten el agua y podáis pesarlas.

    Ingredientes
    Bizcocho
    • 250 gr de harina Mix Dolci
    • 1 sobre de levadura (hacendado, 15 gr)
    • 1/2 cucharadita de bicarbonato
    • 1 huevo
    • 100 gr de azúcar
    • 80 ml de aceite de girasol
    • 1 yogur (125 gr) y medio de fresa o frutos rojos
    • 100 ml de nata
    • 200 gr de frutos rojos congelados
    Buttercream de fresa
    • 300 gr de azúcar glas
    • 250 gr de mantequilla
    • 1 cucharadita de pasta de fresa (al gusto)
    Preparación

    Calentamos el horno a 180º y preparamos las capsulas en la bandeja de cupcakes.
    Previamente tendremos que haber sacado a descongelar los frutos rojos, que pesaremos una vez se hayan descongelado.
    Tamizamos la harina, levadura y bicarbonato.
    Batimos el huevo con el azúcar a velocidad alta. Añadimos la harina intercalandola con el aceite y el yogur a velocidad media hasta que esté bien integrado.
    Con una espátula mezclamos la nata y los frutos rojos, mezclando suavemente con movimientos envolventes.
    Llenamos las cápsulas 2/3 y horneamos durante 20 minutos o hasta que al pincharlos con un palillo este salga limpio.

    La buttercream es la misma de la receta anterior, pero la repito aquí para facilitaros las cosas.
    Tamizamos el azúcar glas (mejor icing sugar, que es más fino) y lo ponemos en la mezcladora junto con la mantequilla, que deberá estar blandita. Batimos unos 10 minutos o hasta que veamos que aclara y se pone esponjoso.
    Añadimos dos cucharaditas de pasta de fresa y batimos unos minutos más.
    Si no se va a utilizar en el momento, tendremos que batirlo de nuevo en el momento que vayamos a decorar la tarta, ya que se irá poniendo un poco dura y difícil de manejar.
    También podéis añadirle un chorrito de leche si os gusta con menos cuerpo.

    En estos cupcakes he utilizado la boquilla 1M, y un arándano y una frambuesa para rematar la rosa de buttercream.

    20 de enero de 2013

    Tarta de chocolate con buttercream de fresa

    Parece que después de las fiestas no he sacado nada del horno, pero alguna que otra cosilla ha caído, aunque ninguna receta nueva que poder traeros. Ya sabéis que cuando algo gusta, no hay manera de hacer algo distinto.
    Este fin de semana teníamos visita y una oportunidad para probar algo nuevo. Esta vez  quería hacer alguna tarta de las altitas, las llamadas layer cakes, aprovechando que me compré 3 moldes de 15 cm a los que aún no había dado uso.


    Como últimamente parece que solo recurro a los libros para probar nuevas recetas, me he pasado por algunas de las páginas a las que sigo, como la de Sweetapolita, que seguro muchos conoceréis ya.
    Tiene unas fotos estupendas. Con lo vaga que soy yo a la hora de hacer fotos que ni las ambiento ni nada... Pero que conste que es porque normalmente voy con prisas y no me da tiempo a mucho más. Esta tarta la terminé unos minutos antes de que llegasen los invitados. Por poco me toca fotografiar las migas.
    Como siempre, he hecho algunos cambios. No soy muy amiga del café, me da miedo ponerlo y que solo sepa a eso, así que lo mezclé con agua para suavizarlo un poco.


    Desde que descubrí la receta de la tarta de chocolate extremo, no me piden otra y quería probar alguna receta distinta, a ver si por un casual encuentro una más manejable pero igual de buena y esponjosa.
    Por desgracia, o suerte, ha terminando siendo muy parecida, buenísima pero desmigable y difícil de manejar. Sin mencionar que es igual de líquida y necesita de moldes sin fisuras, de lo contrario se podría salir, como me pasó a mi. Por suerte solo fue un poco y no me tocó repetirla.
    Tendré que buscarme otros moldes de este tamaño, porque parece que todas las recetas que hago son igual de líquidas y termino dejando la bandeja del horno perdida.


    La buttercream de fresa no es con fresas naturales, sino con pasta de fresa, que desde que la descubrí no falta en casa. El resultado ha sido sorprendente, porque en lugar de quedar ultra dulce, tiene el toque ácido de las fresas, haciendo un contraste estupendo con el bizcocho de chocolate.
    El sabor me recuerda bastante al relleno de las galletas de fresa. Incluso adquiere la misma textura con el paso de las horas.
    Habrá que hacer alguna prueba con galletas a ver que tal queda. O con macaroons, con los que aún no me he atrevido y ya me va tocando.


    Ingredientes
    Bizcocho
    • 180 gr de harina de trigo
    • 275 gr de azúcar
    • 60 gr de cacao en polvo
    • 140 ml de buttermilk
    • 75 ml de aceite de girasol
    • 50 ml de café + 80 ml de agua (caliente)
    • 2 huevos (ligeramente batidos)
    • 1 cucharada de esencia de vainilla
    • 1 + 1/4 cucharadita de levadura
    • 1 + 1/4 cucharadita de bicarbonato
    • Una pizca de sal
    Buttercream de fresa
    • 375 gr de mantequilla
    • 450 gr de azúcar glas
    • 2 cucharaditas de pasta de fresa
    Chocolate derretido
    • 100 gr de chocolate para fundir
    • 60 gr de mantequilla
    Preparación

    Calentamos el horno a 180º y preparamos 3 moldes de 15 cm. Los engrasamos y colocamos papel de horno en la base para que nos sea más fácil a la hora de sacarlos.

    Si no tenemos buttermilk, podemos hacerla casera poniendo una cucharada de zumo de limón en la leche y dejándola reposar 10 minutos.
    Tamizamos los ingredientes secos en la un bol grande. Los mezclamos bien.
    Incorporamos el resto de los ingredientes y mezclamos durante dos minutos a velocidad media.
    Ponemos la mezcla en los tres moldes, con cuidado porque será bastante líquido.
    Horneamos durante 20 minutos, abrimos el horno y le damos la vuelta a los moldes para que se haga bien por todas partes. Horneamos durante 10 minutos más o hasta que veamos que al pinchar con un palito este sale limpio.
    Las dejamos enfriar en una rejilla antes de desmoldar.

    Para hacer la buttercream, tamizamos el azúcar glas (mejor icing sugar, que es más fino) y lo ponemos en la mezcladora junto con la mantequilla, que deberá estar blandita. Batimos unos 10 minutos o hasta que veamos que aclara y se pone esponjoso.
    Añadimos dos cucharaditas de pasta de fresa y batimos unos minutos más.
    Si no se va a utilizar en el momento, tendremos que batirlo de nuevo en el momento que vayamos a decorar la tarta, ya que se irá poniendo un poco dura y difícil de manejar.
    También podéis añadirle un chorrito de leche si os gusta con menos cuerpo.

    Cuando ya tengamos la tarta cubierta con la buttercream, preparamos el chocolate.
    Derretimos el chocolate junto con la mantequilla al baño maría o en el microondas a cortos intervalos de tiempo para evitar que se queme.
    Lo vertimos sobre la tarta con cuidado y dejamos reposar unos segundos para que endurezca.

    Si tenéis fresas naturales podéis utilizarlas para decorar la tarta, que no solo queda bonito, sino que están riquísimas.

      6 de enero de 2013

      Roscón de Reyes sin gluten

      ¡¡Feliz día de Reyes!!

      Aunque por mi casa nunca se pasan estos tres señores (mal rayo les parta... desde el cariño y el respeto, eh?), siempre nos juntamos a la cena para comer roscón. Cenamos solo roscón, con chocolate estilo colombiano, no a la taza que se acostumbra en España, que solo me gusta si es para mojar churros. Nos ponemos morados a roscón. Hay que aprovechar que solo se come una vez al año y nosotros lo aprovechamos pero bien.


      Esta vez os traigo el roscón sin gluten definitivo. Desde aquí toda mi admiración hacia Nuria, del blog Sin gluten. Mi hermana ha estado alucinando desde el primer trozo que se ha comido.
      Desde ayer que me puse a levar la masa mi hermana ha estado rondando como un león enjaulado esperando lanzarse a por él.
      El año pasado los que probé no estaban muy buenos. Hubo uno que estaba muy bueno pero ultra seco incluso recién horneado, y claro, la pobre no pudo disfrutar como el resto.


      Aunque la receta la tenéis en el blog que os puse más arriba, la voy a poner aquí resumidita para hacerla con mezcladora o a mano. La receta original tiene además la posibilidad de hacerla con panificadora, por si a alguien le interesa.
      Lo único que he cambiado ha sido el agua de azahar, que yo he preferido utilizar esencia.


      Ingredientes
      • 200 gr de harina Proceli
      • 50 gr de harina de garbanzo (no encontré y molí los garbanzos)
      • 1 sobre de levadura seca
      • 2 huevos a temperatura ambiente
      • 90 ml de leche (tibia)
      • 80 gr de mantequilla ablandada
      • 50 gr de azúcar
      • 38 gr de azúcar invertido
      • 1 cucharada de vinagre
      • Ralladura de 1 naranja
      • Ralladura de 1 limón
      • 1 cucharadita de esencia de azahar (se encarga en farmacias)
      • Almendra laminada
      • Frutas escarchadas
      • 1 huevo batido
      • Azúcar
      • Agua de azahar
      Preparación:

      Antes de nada tendréis que hacer el azúcar invertido si no lo tenéis ya. Se tarda un buen rato, sobre todo porque tiene que enfriarse, así que yo recomendaría tenerlo hecho el día antes.
      La receta la tenéis también en la web de Sin gluten, está muy bien explicada con fotos, así que pasaros por allí antes de nada. Necesitareis azúcar, agua y gasificante o  gaseosa (son dos sobrecitos, uno blanco y otro morado que van juntos, o uno blanco y otro amarillo).

      Empezamos con el roscón. Si no encontráis harina de garbanzo sin gluten, podéis moler unos garbanzos (crudos) con una picadora hasta que quede un polvo muy fino.
      Mezclamos las dos harinas con el azúcar y la levadura. Reservamos.
      En la mezcladora ponemos la leche tibia, los huevos, el azúcar invertido, mantequilla, vinagre, ralladura y la esencia de azahar y lo mezclamos todo.
      Añadimos la mezcla de harinas y amasamos durante 10 minutos. Podemos utilizar el gancho de la mezcladora o hacerlo a mano.
      Cubrimos el recipiente con un paño y dejamos que la masa doble su volumen poniéndola en un lugar cálido. Si veis que tarda más de dos horas, podéis acelerar el proceso poniéndola en el horno a 35º, con un recipiente con agua dentro para que no se reseque mucho.
      Cuando ya haya levado, nos mojamos las manos para manejar la masa. Formamos una bola y la colocamos sobre papel de horno. Hacemos el agujero del centro y le damos forma de roscón abriendo el agujero y alisándolo todo lo que podamos. Veréis que el aspecto es un poco extraño, como a bultos. Intentar dejarlo lo más liso que podáis.
      Dejamos levar de nuevo hasta que doble su volumen.
      Cuando haya aumentado, pincelamos con huevo batido y lo adornamos con las almendras laminadas, frutas escarchadas y azúcar humedecido con agua de azahar.
      El azúcar si que lo humedezco con agua de azahar, el del botecito azul que venden en los supermercados, no con la esencia.


      Precalentamos el horno a 250º arriba y abajo. Cuando esté a esa temperatura la bajamos a 210º y metemos el roscón. Horneamos durante 20 minutos, controlando que no se queme mucho por arriba. Si nos pasa, abrimos el horno y colocamos papel de aluminio por encima.
      Yo lo hornee con el recipiente con agua en el centro y se me quedó esa parte un poco cruda, por eso luego se quemó un poco el resto. Así que si colocáis un recipiente ponerlo en otra bandeja debajo o hacer el agujero más grande para que deje hacerse la masa de esa parte.

      El año pasado el roscón de reyes fue de mis primeras recetas, podéis encontrarla aquí,  pero este año decidí hacer otra distinta aunque bastante similar, la de Webos fritos.
      No paraba de ver alabanzas a su receta, así que me decidí a probarla. No he notado muchas diferencias con la que hice (que por cierto estaba bien bueno) pero en la segunda hornada he hecho algunos cambios para mejorarlo.


      Añadí el zumo de media naranja y en lugar de agua de azahar, esencia, una cucharadita solo.
      La esencia la compré en la farmacia, mucho más intensa que el agua de azahar, que me resultaba demasiado sosa. Lo malo es que está a precio de oro. Me costó 21 euros y solo dura un año.
      Si os gusta con sabor más intenso de azahar, podéis ponerle una cucharadita y media, que es como más le ha gustado a mi madre, pero a mi me parece que así queda demasiado perfumado.

      Espero que los reyes se hayan portado mejor con vosotros y os trajeran muchos regalitos. Debe ser que no les gusta nada que en casa celebremos el 24 y se nos saltan en su recorrido.
      Ya me contareis que tal estaban vuestros roscones ^^

      1 de enero de 2013

      Cupcakes de turrón de Alicante

      ¡Feliz  año nuevo 2013! Desde aquí os deseo todo lo mejor para este año que comienza. Que todos vuestros sueños se cumplan y vuestros proyectos prosperen favorablemente.
      Seguro que si el año pasado no fue todo lo bueno que esperabais, este lo será. El numero 2013 me da muy buenas vibraciones, ¿a vosotros no? Quizá sea porque el 13 es mi número favorito y no sea muy objetiva *^^*



      Un poco más y se me acaban las navidades sin que hiciese la segunda parte de los cupcakes de turrón. Ya se sabe que en estas fechas es cuando menos tiempo libre se tiene al final, porque entre cenas con amigos, familia, y salidas varias, te encuentras con que es día 7 de enero y no has tenido apenas tiempo para hacer todo lo que querías hacer.



      La idea de mi hermana para los cupcakes de turrón duro era utilizar el mismo bizcocho de los cupcakes de turrón blando, con el añadido de las almendras y la decoración a base de un merengue con miel, que le da más aspecto y sabor a este tipo de turrón.



      Menuda odisea fue hacer el merengue. No tenía ni idea de que se fuera a caramelizar tanto mientras lo vertía  sobre las claras. Tenía que haberle hecho una foto a las varillas de la mezcladora, porque se quedó como una especie de telaraña de caramelo por toda la parte superior, que daba miedo solo pensar en tener que limpiarlo luego.
      Menos mal que todo se va con agua caliente, aunque creo que tardé más en lavar todos los cacharros que en hacerlo.

      Por cierto, no utilicéis una boquilla pequeña o muy cerrada. Se me ocurrió hacerlo con la 2D y se me taponó con el primer cupcake. Tuve que cambiarlo todo a la boquilla 1M.


      Ingredientes
      Bizcocho
      • 100 gr de harina de trigo
      • 100 gr de harina de almendra
      • 50 gr de azúcar
      • 50 ml de leche
      • 2 huevos grandes
      • 150 gr de miel (1/2 taza)
      • 1 cucharadita de levadura
      • 1 cucharadita de bicarbonato
      • 30 gr de almendras fileteadas
      Merengue con miel
      • 200 gr de azúcar
      • 100 gr de miel
      • 50 ml de agua
      • 2 claras
















      Preparación

      Calentamos el horno a 175º y preparamos las capsulas en la bandeja de cupcakes.
      Tamizamos las harinas, la levadura y el bicarbonato y reservamos.
      Mezclamos los huevos con el azúcar, añadimos la miel y seguimos mezclando hasta que esté bien incorporado.
      Añadimos la harina con levadura y bicarbonato poco a poco a velocidad baja, intercalándola con la leche.
      Por último incorporamos las almendras fileteadas y mezclamos todo bien con una espátula.
      Llenamos las cápsulas no más de 2/3 y horneamos durante 20 minutos o hasta que estén doraditos.
      Poned atención al horno porque se pasan rápidamente. Están cuando huele a miel, cuando se pasan  empieza a oler a caramelo quemado y os puede pasar como a mi en esta ocasión, que el primer día están estupendos pero al haberse cocinado tanto, al siguiente se pusieron bastante duritos.

      Para preparar el merengue de miel, ponemos el azúcar, la miel y el agua en un cazo, mezclamos todo bien y calentamos a fuego medio (sin volver  a remover)  hasta que alcance los 130º, o hasta conseguir lo que se llama almíbar a punto bola dura, antes de que se convierta en caramelo.
      Batimos las claras a punto de nieve y sin dejar de batir añadimos el almíbar muy poco a poco, dejamos que vaya cayendo en un pequeño hilo constante.
      No tardéis mucho en añadir el almíbar, porque según se va enfriando se solidifica según cae y os puede pasar lo que a mi al final del todo. La varilla parecía una telaraña con hilos de caramelo que me llevó un buen rato limpiar después.
      Yo aproveché las almendras del bizcocho para decorar por encima del merengue, aunque podéis utilizar turrón machacado también, que seguro que queda genial.


      28 de diciembre de 2012

      Tarta de coco

      Quería haber publicado esta receta el 26 de diciembre para celebrar el primer cumple blog, pero entre unas cosas y otras se me pasó el día. Que desastre.
      Pues sí, hace ya un año que empecé a escribir este blog, con el simple propósito de ir guardando recetas que me pedían los amigos y tenerlo todo un poco organizado, que yo soy muy desastrosa con estas cosas y voy apuntando recetas en hojas sueltas y vete tu luego a encontrarlas.


      Y yo que esperaba que me regalaran algo para celebrar mi cumple blog y soy yo la que ni se acuerda.
      Por suerte en casa celebramos el 24 de diciembre en lugar de los Reyes Magos, así que he tenido regalitos igualmente; un trípode nuevo, que el que tenía lo compré cuando empecé a estudiar fotografía, allá por el pleistoceno. Un calendario de El Hobbit y un vale para comprar una impresora de tinta comestible que tenía ya mirada en amazon, pero que por desgracia ha subido más de 30 euros en unos días y ando dándole vueltas aún.
      Si alguien tiene impresoras de tinta comestible y puede darme algún consejo, bienvenido sea.


      Después de este rollo que os he metido, os traigo la receta que hice para la cena de Nochebuena, del libro de Primrose. Lo se, me repito mucho con este libro, pero es que todo tiene una pinta tan buena que no puedo resistirme.
      Esta vez elegí una tarta de coco. Me encanta el coco, pero creo que hasta ahora no había hecho nada con coco y ya iba siendo hora.


      Lo malo es que el coco no es muy ligero que digamos y para la cena del 24 creo que fue un poco excesivo. Muy rica, más de lo que esperaba, pero un poco pesada para este tipo de ocasión. Y eso que pensé que iba a estar seca y densa porque pesaba montones y antes de hornearla aquello parecía más un puré de patatas que una masa de tarta.


      No os asustéis si al hacerla os parece que más que una masa parece un engrudo, es normal, luego saldrá una estupenda tarta de coco, muy firme y perfecta para cubrir. Eso si, una vez la partes se desmiga bastante, así que hacerlo con cuidado.


      Ingredientes
      Bizcocho
      • 375 gr de harina bizcochona (con levadura incluida)
      • 170 gr de coco rallado
      • 150 ml de agua
      • 250 gr de mantequilla
      • 330 gr de azúcar
      • 1 cucharadita de vainilla
      • 4 claras de huevo
      Buttercream de vainilla
      • 250 gr de mantequilla sin sal
      • 300 gr de azúcar glas (icing sugar
      • 1 cucharadita de vainilla
      Preparación

      Calentamos el horno a 180º y preparamos dos moldes de 20 cm. Los engrasamos y ponemos papel de horno en la base para que sea más fácil desmoldar.
      Ponemos el coco en un recipiente con el agua, removemos un poco para que se mezcle bien y absorba todo el agua y reservamos.
      Batimos la mantequilla con el azúcar y la vainilla unos 10 minutos, hasta que aclare y esté esponjoso.
      Añadimos las claras una a una y por último el coco y la harina.
      Lo colocamos en los moldes, con una espátula lo aplanamos bien para que quede bien liso.
      Horneamos durante 40-45 minutos, hasta que veamos que está doradito. Comprobamos de todos modos que esté totalmente hecho pinchándolo con un palito, si sale limpio es que ya está.
      Dejamos enfriar unos 10 minutos en el molde y lo sacamos sobre una rejilla para que enfríe totalmente.
      Como creía que estaba un poco seco, preparé un poco de almíbar con 100ml de agua y 100 de azúcar, un poquito de vainilla y una pizca de coco rallado. Por si queréis hacerlo, se calienta en un cazo hasta que se disuelve el azúcar y se pone con cuidado sobre los bizcochos.

      Para la buttercream batimos la mantequilla con el azúcar hasta que aclare y esté esponjoso. Añadimos la vainilla y batimos un poco más.
      Recordar que se tiene que batir durante mucho tiempo para que aclare y no sepa a mantequilla. Lo ideal es hacerlo con la pala mezcladora, pero si lo hacéis con batidora de varillas tendréis que batir mucho rato hasta conseguir la consistencia adecuada.

      Tarta muy recomendable si os gusta el coco, claro. Se me ocurrió llevar un trozo a casa de mi padre y a nadie le gustaba el coco, menudo "éxito" que tuvo. Menos mal que en casa si nos gusta el coco, que si no a ver como me como esa tarta tan enorme yo sola.

      19 de diciembre de 2012

      Cupcakes de turrón de Jijona

      Estando aún en verano mi hermana empezó a decirme que tenía que hacer unos cupcakes de turrón estas navidades, de los dos tipos, del blando y del duro. Me sacó el tema varias veces. Menuda obsesión. No se adelanta ni nada la niña... Y yo aún pensando en arena de mar y solecito.
      La idea era combinar un bizcocho de miel y almendras con una crema de turrón o miel, sin utilizar preparados de ningún tipo. Con ingredientes corrientes y fáciles de encontrar en cualquier tienda.


      Con esta idea he hecho algunos experimentos en el horno hasta conseguir un buen bizcocho, esponjoso y con sabor a miel y almendra.
      La primera prueba dio como resultado un bizcocho demasiado denso y aceitoso para mi gusto, sabía más a mazapán que a otra cosa y aunque a mi me madre le gustó mucho, a mi no y tampoco era lo que estaba buscando.
      Ya que la almendra molida tiene mucha grasilla, decidí suprimir la mantequilla y el aceite. Y añadirle bicarbonato además de levadura.


      Al final resultó un bizcocho rico rico y encima sin mucha grasa ni azúcar.  Justo lo que estaba buscando.
      El próximo será de turrón duro, con unas pequeñas modificaciones de este mismo.
      Espero tener tiempo para hacerlo, ya que el que a mi me gusta es el duro. El blando nunca me ha hecho mucha gracia y el ganache, aunque suaviza el sabor del turrón, para mi sigue siendo demasiado empalagoso.


      Lo bueno de estos cupcakes es que no tienes que pringarte los dedos al comerlo, que es lo más tremendo de este turrón, con acercarte un poco a la tableta ya tienes todas las manos llenas de aceite. En cupcake le quitas el papelito y te lo comes sin tener que tocar nada de nada.

      Ingredientes
      Bizcocho
      • 100 gr de harina de trigo
      • 100 gr de harina de almendra
      • 50 gr de azúcar
      • 50 ml de leche
      • 2 huevos grandes
      • 150 gr de miel (1/2 taza)
      • 1 cucharadita de levadura
      • 1 cucharadita de bicarbonato
      Ganache de turrón
      • 200 gr de turrón blando
      • 200 ml de nata
      Preparación

      Calentamos el horno a 175º y preparamos las capsulas en la bandeja de cupcakes.
      Tamizamos las harinas, la levadura y el bicarbonato y reservamos.
      Mezclamos los huevos con el azúcar, añadimos la miel y seguimos mezclando hasta que esté bien incorporado.
      Añadimos la harina con levadura y bicarbonato poco a poco a velocidad baja, intercalándola con la leche.
      Llenamos las cápsulas no más de 2/3 y horneamos durante 20 minutos o hasta que estén doraditos.

      Para el ganache de turrón, lo hacemos igual que el de chocolate. Calentamos la nata hasta que rompa a hervir y ponemos el turrón blando en trocitos pequeños. Con unas varillas removemos bien hasta que esté derretido por completo y dejamos enfriar.
      Yo utilicé el de Mercadona, sin gluten, que tiene trocitos de almendra. Para que no se nos atasque en la boquilla, podemos triturarlo antes, aunque yo lo dejé así con los trocitos.
      Cuando esté frio lo batimos, como si fuésemos a montar nata. Si no termina de coger cuerpo y espesar, lo metemos un buen rato en la nevera y volvemos a batirlo. Tiene que tener consistencia para que al decorar los cupcakes mantenga la forma.